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Fracasos adoptivos: La realidad de los ni√Īos que son “devueltos” por las familias que los acogieron
Publicado por: Carina Almarza
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Son numerosas las personas que en la actualidad optan por crear un v√≠nculo familiar con ni√Īos o lactantes que permanecen en centros del Servicio Nacional de Menores o residencias a lo largo del pa√≠s. Si bien el proceso de adopci√≥n es un tanto engorroso y puede durar varios a√Īos, s√≥lo en 2014, de acuerdo a un balance realizado por parte del Sename, existieron un total de 590 enlaces que resultaron efectivos. ¬ŅPero qu√© ocurre cuando el proceso falla?

Si bien a nivel nacional esta realidad arroja porcentajes bastante bajos, una familia adoptiva s√≠ puede “devolver” a un menor o joven, tanto en el proceso de conexi√≥n, como cuando ya son parte de un hogar. ¬ŅLas razones? Estas pueden ir desde desajustes conductuales por parte del adoptado que pueden alterar el funcionamiento familiar o padres que se pueden ver sobrepasados por ciertas situaciones.

Seg√ļn consigna Terra, entre 2010 y 2013, un total de 38 ni√Īos debieron regresar a centros de acogida como resultado de fracasos adoptivos. Pese a que la cifra es menor al total de beb√©s, ni√Īos o j√≥venes que lograron encontrar un nuevo hogar durante este mismo periodo (2.364), lo cierto es que el da√Īo psicol√≥gico tras sufrir un nuevo rechazo se vuelve un tema complejo, dif√≠cil de trabajar y de superar dada la ilusi√≥n que todo esto conlleva.

El doble rechazo

MapHobbit (CC) Flickr

MapHobbit (CC) Flickr

En Chile existen diversos centros de acogida que precisamente reciben a lactantes o ni√Īos que por diversas razones no se mantienen con sus padres biol√≥gicos, ya sea tras acreditarse la inhabilidad de √©stos o por la vulneraci√≥n de los derechos de los peque√Īos. Es all√≠ cuando enfrentan el primer rechazo.

Para que un ni√Īo llegue a ser susceptible de ser adoptado debe superar un extenso proceso acompa√Īado de un equipo multidisciplinario que vela por encontrar un lugar definitivo. Si bien se va a juicio para acreditar que los pap√°s por diversos motivos no est√°n en condiciones para mantener a los menores, siempre se opta por entregar la tuici√≥n de √©stos a familiares que cumplan con ciertos requisitos.

Si nadie apela a dicha medida ante la Corte, la unidad de adopción inicia un proceso desarrollando una serie de informes con las características del menor con el objetivo de encontrar una familia, pareja o particular idóneo a las necesidades y realidades de ambos. A partir de este punto es que se comienza a desarrollar un cuidadoso trabajo de vinculación con el nuevo hogar.

Para la psic√≥loga Consuelo Acevedo, quien se desempe√Īa en una residencia para lactantes y preescolares, son pocos los casos que se pueden dar de adopciones fallidas debido al trabajo previo que se lleva a cabo y donde el riesgo de fracasar es menor.

Seg√ļn relata la profesional, situaciones como √©stas pueden ocurrir muchas veces por “el tiempo prolongado de institucionalizaci√≥n del ni√Īo y que puede alterar el funcionamiento familiar o el rechazo de √©stos a los padres, ya que recordemos que han sido vulnerados en sus derechos y existe cierto temor a que las malas experiencias puedan volver a ocurrir. El da√Īo emocional tambi√©n influir√≠a en poder involucrarse sanamente con los nuevos padres. Es por eso que se abordan diversos aspectos con ellos para que no se vean sobrepasados con estas situaciones”.

La edad muchas veces importa

Pero el “rechazo” no s√≥lo se puede dar cuando un peque√Īo ya es adoptado, sino que se trata de una realidad previa al proceso de conexi√≥n con una familia. La edad muchas veces significa un “coto” a la hora de poder tener un hogar.

De acuerdo a las estad√≠sticas, los lactantes son los m√°s cotizados a la hora de concretar una adopci√≥n. ¬ŅLa raz√≥n? Seg√ļn explica Acevedo se debe a que “los beb√©s no tienen da√Īos de institucionalizaci√≥n” a diferencia de un ni√Īo que ha vivido por aproximadamente 6 a√Īos en un centro del Sename.

La otra “ventaja” es que no tienen recuerdos o desarrollado el sentimiento de apego a la familia biol√≥gica. “Las personas buscan criarlos desde chicos y entregarles un nuevo ambiente donde ellos se puedan adaptar f√°cilmente”.

Un ni√Īo ya es considerado “grande” para este proceso a aproximadamente los cinco a√Īos, es por eso que se otorga la preferencia a extranjeros, quienes tambi√©n buscan perfiles diversos.

ARCHIVO | David Cortes Serey | Agencia UNO

ARCHIVO | David Cortes Serey | Agencia UNO

En ese sentido y con el objetivo de dar respuesta al deseo y derecho de vivir en familia es que Chile se relaciona con diversos países mediante sus organismos para intervenir en el programa de adopción, tales como Bélgica, Francia, Noruega, Italia, Alemania y Nueva Zelanda.

Por ello los menores que se buscan para irse al extranjero son:

- Mayores de 5 a√Īos de edad.
- Grupos de dos, tres, cuatro y hasta 5 hermanos.
- Ni√Īos menores de 5 a√Īos de edad con alg√ļn problema de salud f√≠sica o integrante de un grupo de hermanos.
- Víctimas de graves vulneraciones de derechos.
- V√≠ctimas de abandono progresivo y prolongado tiempo de institucionalizaci√≥n (m√≠nimo 2 a√Īos).
- Ni√Īos con des√≥rdenes en el √°mbito conductual, socio afectivo (con o sin tratamiento farmacol√≥gico) y con trastornos del apego.
- Con antecedentes mórbidos familiares, como padres con limitaciones intelectuales, trastornos psiquiátricos o de personalidad, con consumo problemático de drogas y/o alcohol, entre otros.

En declaraciones realizadas por la directora del Servicio Nacional de Menores en B√≠o B√≠o, Rina O√Īate, si bien se han agilizado durante el √ļltimo tiempo las adopciones, los chilenos contin√ļan prefiriendo los menores a la hora de adoptar.

Actualmente la mayor√≠a de las parejas chilenas lo hace de cero a dos a√Īos, son los matrimonios extranjeros los que hoy d√≠a est√°n adoptando a ni√Īos mayores, es decir con una media de edad de 6 a√Īos. De tal manera que son muchos los ni√Īos chilenos que se est√°n yendo al extranjero, que est√°n siendo educados por extranjeros. Eso debe marcar una preocupaci√≥n para nosotros como pa√≠s”, sostuvo.

Un caso diferente fue el de Doris Aguilera, quien luego de un proceso de nueve meses, s√≠, tal como si ella los hubiese gestado, logr√≥ adoptar a dos hermanitos de 4 y 5 a√Īos. Seg√ļn lo explicado por esta madre, muchas veces es el temor el que aleja a las parejas de elegir a ni√Īos mayores de 3 a√Īos.

Simplemente tienen que perder el miedo. Pasamos las mismas dificultades que todos los pap√°s. No es f√°cil, pero una vez que lo superas, todo es maravilloso”, apunt√≥.

El vacío legal

¬ŅQu√© ocurre cuando hay un fracaso adoptivo? ¬Ņqui√©n protege a los menores cuando √©stos son “devueltos” por las familias? Actualmente la legislaci√≥n chilena no contempla expresamente este tipo de casos. La Ley de Adopci√≥n N¬į 19.620 en su art√≠culo 38 s√≥lo faculta al adoptado para solicitar la nulidad del proceso en caso de que √©ste haya sido obtenido de manera il√≠cita o fraudulenta, pero la adopci√≥n es irrevocable.

Si la familia desiste de la idea del enlace previo a que se dicte la sentencia de adopci√≥n, no existen mayores inconvenientes desde el punto de vista legal, sino que m√°s bien todo se vuelve un retroceso y el equipo multidisciplinario nuevamente debe buscar un hogar estable para el menor. A su vez este matrimonio que desisti√≥, podr√≠a volver buscar un nuevo ni√Īo pese a que se tornar√≠a un tanto m√°s complejo el proceso.

En caso de que la justicia falle a favor de la adopci√≥n y que las personas se arrepientan previa a la inscripci√≥n del peque√Īo, momento en el cual se concretan todos los efectos de la “nueva vida y familia”, se debe informar al tribunal para que dicha diligencia no se efect√ļe.

En tanto, si el fracaso se produce de forma posterior a todos los tr√°mites legales y cuando el matrimonio ya lleva un tiempo con el menor, se puede recurrir a la cesi√≥n voluntaria, instancia donde los padres dan a conocer su intenci√≥n de entregar al peque√Īo en adopci√≥n. Si no se contempla esta medida, se trabaja entonces en nuevos informes para declarar al ni√Īo como susceptible de ser adoptado con la idea de hallar prontamente otra familia.

Pese a ello, si se manifiesta la idea de “devoluci√≥n”, existe la intervenci√≥n de trabajadores sociales y psic√≥logos, quienes siguen durante un tiempo el proceso de las familias. La idea es recurrir a estos profesionales para superar eventuales conflictos.

ARCHIVO | Juan Gonzalez | Agencia UNO

ARCHIVO | Juan Gonzalez | Agencia UNO

Cabe destacar que al momento que se concrete el fracaso, el adoptado ya no podrá permanecer en dicha casa, por tanto se deberá solicitar una medida de protección para que éste pueda ingresar nuevamente a un centro del Sename o residencia de protección.

Así también lo explica la psicóloga Consuelo Acevedo, quien sostiene que es la unidad de adopción quien posteriormente se hace cargo del caso, siendo resguardados con medidas tanto por parte de tribunales como de los programas del Servicio Nacional de Menores.

Posterior a ello es que se comienza a desarrollar “un trabajo reparatorio con el ni√Īo afectado”. Pese a ello la profesional recalca que “un menor no est√° bien en un hogar debido a sus efectos negativos en el √°rea psicol√≥gica. La idea es generar un lazo con una familia lo antes posible“.

Por su parte el abogado Juan Paulo Mu√Īoz, quien se desempe√Īa en Tribunales de Familia, asever√≥ que si bien no le ha tocado presenciar casos de fracasos adoptivos, efectivamente no existir√≠a alguna normativa o ley que proteja a los menores en caso de ser devueltos.

De acuerdo a las √ļltimas cifras emanadas desde el bolet√≠n estad√≠stico de ni√Īos/as y adolescentes del tercer trimestre de 2014, son un total de 737 los menores a nivel pa√≠s que esperan por unos padres. Peque√Īos que muchas veces han sido violentados, que han sobrevivido a la crudeza de enfrentar una vida solos y que m√°s all√° de grandes lujos, s√≥lo esperan poder acceder al derecho fundamental de cualquier persona: ser amados y tener un hogar seguro.

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