Sociedad
Sexting: El uso de fotografías provocativas como moneda social entre los jóvenes
Publicado por: Catalina Díaz
¬ŅEncontraste alg√ļn error? Av√≠sanos visitas

Con el avance de la tecnolog√≠a y los dispositivos m√≥viles, se ha extendido una nueva tendencia -sobre todo en los adolescentes- llamada “sexting”, que consiste en el env√≠o de fotograf√≠as y/o videos provocativos a alguien de “confianza”. Esta situaci√≥n mantiene en alerta a cientos de padres alrededor del mundo.

La aparición de plataformas de mensajería con caducidad, es decir, que los mensajes se autodestruyen después de un tiempo determinado, han ayudado a expandir esta práctica en los jóvenes, quienes por desconocimiento, no ven nada malo en enviar estas imágenes. Sin embargo, muchas veces ignoran que las fotografías o videos pueden ser robados o caer en manos equivocadas y así comenzar a circular por internet.

Y pese a que la difusi√≥n de contenido de car√°cter er√≥tico donde se ven involucrados adolescentes, se considera un delito y est√° penado por la ley, los ciberdelincuentes las comparten sin escr√ļpulos.

Un ejemplo que demuestra la masificación del sexting, es lo ocurrido hace unos meses en el condado de Louisa, en Virginia, Estados Unidos, donde los habitantes del lugar manifestaron su sorpresa al enterarse de la existencia de un círculo de sexting entre los adolescentes de la zona, tal como consigna el medio estadounidense National Public Radio.

M√°s tarde, cuando se les consult√≥ a los estudiantes de County High School, cu√°ntos de ellos hab√≠an intercambiado fotograf√≠as o videos sugerentes, la respuesta de muchos de ellos fue “todo el mundo”.

Es por eso que la escritora Hanna Rosin, escribi√≥ sobre este tema para la revista norteamericana The Atlantic, pregunt√°ndose si como padres deber√≠an sentirse alarmados por el sexting, o tomarlo s√≥lo como una etapa normal en la experimentaci√≥n sexual de los adolescentes. La autora adem√°s aborda cuestionamientos tales como ¬Ņpor qu√© tantos adolescentes env√≠an fotos desnudos? ¬ŅCu√°nto del sexting adolescente tiene que ver con el sexo real? ¬ŅC√≥mo deben responder ante esta situaci√≥n los padres y las comunidades?

Para responder la pregunta de por qu√© los adolescentes env√≠an estas fotograf√≠as, Rosin se√Īala que en el caso particular de los alumnos de County High School, esto ha tomado otro sentido, transform√°ndose en una “moneda social”.

Si bien Rosin se√Īala que tanto chicos y chicas env√≠an im√°genes de este tipo, son las mujeres las que se esfuerzan m√°s al tomarse una fotograf√≠a, con tal que sea perfecta y logren emular a revistas o estrellas del pop, por lo que env√≠an estas im√°genes casi con orgullo, sin pensar que las fotograf√≠as pueden caer en las manos equivocadas.

La autora se√Īala adem√°s que una alumna de la escuela describi√≥ la situaci√≥n, indicando que los chicos recolectan estas fotograf√≠as “como si fueran tarjetas de b√©isbol o cartas Pokemon”, pero que en realidad no toman eso en serio, ni tampoco forma parte importante de la vida sexual de los adolescentes, agregando que “es genial tener una fotograf√≠a que nadie m√°s tiene, es una moneda social, una especia de trampol√≠n para la fantas√≠a”.

Rosin tambi√©n agrega que en internet existe tanto porno, que los adolescentes ven estas fotograf√≠as como algo diferente, observan las im√°genes por un par de segundos (antes que el mensaje se ‘autodestruya’), por lo que el intercambio de estos mensajes se transforma en mera diversi√≥n, seg√ļn la autora no lo ven como algo real, sino como una especie de broma.

Hanna Rosin, también se refiere al momento en que los chicos terminan sus deberes escolares, ya han cenado y compartido con sus familias, instancia que queda para que se dediquen a pasar el rato con sus teléfonos.

Sobre esto, se√Īala que existen dos opciones para tratar este tema por parte de los padres, una es supervisar el uso que dan lo adolescentes a los dispositivos m√≥viles y por lo mismo establecer l√≠mites, y otro es aceptar que los dispositivos m√≥viles han cambiado la manera en que los chicos se relacionan con los dem√°s.

Rosin tambi√©n da cuenta de algo a tener presente sobre los j√≥venes, ya que debido a sus horarios llenos de actividades y a su desarrollo en un mundo pr√°cticamente reinado por internet, no tienen mucho tiempo para “ser adolescentes” y relacionarse como se hac√≠a a√Īos atr√°s.

Tendencias Ahora