Notas
Hospital Regional de Concepci√≥n habr√≠a condicionado atenci√≥n a menor espa√Īola por falta de previsi√≥n
Publicado por: Tu Voz
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Estimados Sres BioBioChile:

El d√≠a martes 7 del presente mes, a las 11:30 hrs, llev√© a mi hija Marina (16) a urgencias con fuertes dolores abdominales. Como no ten√≠a el RUT de mi hija (que es de origen Espa√Īol), pagu√© el importe solicitado por la administraci√≥n y despu√©s de una larga espera fue atendida en el Hospital Regional de Concepci√≥n.

Sobre las 16:00 hrs, el médico, al determinar que había menguado algo el dolor, extendió una receta y nos comunicó que ya podíamos marcharnos. Por la tarde, mi hija presentó un cuadro de vómitos y comenzó a subirle la fiebre. Luego, a las 11:00 hrs, la llevé nuevamente a urgencias con mucho dolor y fiebre.

Cuando ped√≠ que la asistieran en urgencia, me indicaron que ten√≠a que volver a pagar. Sorprendido les indiqu√© que primero atendieran a mi hija y que no entend√≠a por qu√© raz√≥n deb√≠a volver a pagar. La respuesta fue sorprendente e indignante: “Me indicaron que no la atender√≠an si no efectuaba el pago”. Es decir, el Hospital Regional le negaba la atenci√≥n a una menor de 16 a√Īos con dolor y fiebre alta al pago de un nuevo importe de 17.000 pesos (seg√ļn la boleta que me emitieron), violando con esa actitud inmoral y repulsiva el derecho m√°s b√°sico de un menor (incorporado en la declaraci√≥n de los derechos del ni√Īo y supongo que en nuestra constituci√≥n y legislaci√≥n).

Hasta donde tengo conocimiento, ning√ļn ciudadano puede negar el auxilio a otra persona que lo requiera, y menos a√ļn, un hospital (adem√°s p√ļblico), pues con ello viola las normas deontol√≥gicas m√°s b√°sicas de una instituci√≥n de esa naturaleza.

No obstante, como no pod√≠a dejar a mi hija en ese estado, me vi en la obligaci√≥n de efectuar el pago para que fuera atendida. La atenci√≥n fue deplorable, no por el personal sanitario (que trabaja en condiciones infrahumanas), sino por la falta de recursos y, sobre todo de personal, lo que hace el trato indigno e inhumano). Las personas no pueden ser atendidas de una forma m√≠nimamente aceptable, pues hasta donde pude constatar, el personal sanitario va sobresaturado y con un grado de tensi√≥n que merma su efectividad y eficiencia, mientras los pacientes sufren las consecuencias con total indefensi√≥n. ¬ŅC√≥mo puede haber una sola enfermera para atender toda la urgencia?. Eso nos indic√≥ el personal param√©dico, que s√≥lo hab√≠a una enfermera y que no pod√≠an hacer nada para menguar el dolor y/o atender a la enorme cantidad de pacientes que hab√≠a ese d√≠a.

Mientras acompa√Īaba a mi hija e intentaba que la atendieran despu√©s de una larga espera (como les suced√≠a a otros muchos pacientes), una persona sufri√≥ una crisis y estuvo alrededor de diez minutos sin ser atendido, a tal punto, que tuvieron que reanimarlo para evitar que falleciera.

En aquellos momentos un indignado acompa√Īante de una paciente film√≥ aquel reprochable incidente con la intenci√≥n de denunciar a trav√©s de las redes sociales y otros conductos el dantesco y miserable espect√°culo.

La indignaci√≥n aument√≥ cuando un guardia del hospital con prepotencia se acerc√≥ a nosotros para obligarnos a salir del sitio en el que acompa√Ī√°bamos a nuestros familiares. Nuestra negativa fue rotunda hasta no asegurarnos de que las personas que acompa√Ī√°bamos fueran debidamente atendidas.

Sólo en ese momento, cuando el ambiente se tensionó, apareció la enfermera para ocuparse de nuestros familiares que estaban con dolor, cansados e indignamente tratados. Sin duda, desde mi perspectiva, la grave situación que a diario se vive en el servicio de urgencias del Hospital Regional de Concepción no es imputable al personal sanitario, sino a la negligencia de los responsables que no resuelven la carencia de infraestructura y, sobre todo, de personal.

¬ŅQu√© se pretende con esta negligencia en la directiva?, ¬Ņacaso desean externalizar servicios u obligar a los ciudadanos optar por el servicio privado y seguir sufriendo abusos para que nuestra legislaci√≥n contin√ļe siendo legalmente inmoral?

En lo que a mi hija se refiere, recibió un trato indigno como si fuese una consumidora y no una paciente menor de edad.

Como padre de esa ni√Īa tratada como consumidora, manifest√© a la persona que me atendi√≥ que no hab√≠an hecho bien su trabajo y por eso tuve que volver, de forma que el cobro por algo mal hecho es un abuso.

Como ciudadano, les reprocho su actitud inmoral que vulnera los derechos humanos más básicos. Como consumidor, de acuerdo al trato recibido por el Hospital Regional de Concepción, presenté mi reclamación al Sernac.

Mi hija, como ciudadana Espa√Īola, espero que haga la denuncia al Consulado Espa√Īol, a los organismos pertinentes de la Uni√≥n Europea y a las asociaciones de derechos del menor y de derechos humanos. Yo seguir√© hasta el final con esta denuncia para que jam√°s vuelva a suceder algo as√≠ y les reclamo:

1.- La devolución del importe de una de las dos boletas pagadas. Aunque es lo menos relevante, me lo planteo como una cuestión de principios.

2.- Las disculpas p√ļblicas a mi hija y a m√≠ mismo por su inmoral y reprochable trato, as√≠ como su deplorable servicio.

Estudio, mientras tanto, la viabilidad de establecer una demanda judicial, aunque mi principal preocupaci√≥n en este caso, de no mediar una respuesta inmediata a mis peticiones, es denunciar p√ļblicamente este reprochable suceso e internacionalizar en la Uni√≥n Europea y Organismos internacionales de DD.HH. esta inmoral conducta.

ATTE
Eduardo Troncoso Monroy

RUT 7327***-*

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