VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Madonna causó revuelo en redes al hacer lip sync de su tema "Thief of Hearts", del álbum Erotica (1992), luciendo un atuendo animal print y lencería negra. El video recibió elogios en Instagram, aumentando reproducciones en Spotify e inspirando a fans a crear contenido. La canción, parte del polémico álbum que refleja la faceta más subversiva de Madonna en los 90, utiliza un lenguaje hip-hop para expresar competitividad amorosa.

La ‘Reina del pop’ lo hizo de nuevo. A través de las redes sociales, Madonna, de 67 años, se volvió tendencia después de hacer un lip sync de su propia canción “Thief of Hearts”, que forma parte de su disco Erotica (1992), llamando la atención de los usuarios.

Resulta que en su video, que suma miles de likes, reproducciones y comentarios, la intérprete luce una casaca animal print y una lencería negra de una pieza que combinó con unas panties del mismo color.

El baile de Madonna en lencería

Tal como detalla nuestro medio asociado RPP, caja de comentarios del Instagram oficial de Madonna se llenó de elogios a la artista: “La mejor cantante”, “Extrañábamos a esta Madonna”, “Es la única reina”, “Digan lo que digan, Madonna siempre será la reina del pop”, entre otros.

Después de que se publicara el video con el llamativo baile de la Reina del Pop, “Thief of Hearts” incrementó el número de reproducciones en Spotify y en Instagram, ya que sus fanáticos la han usado para recrear el contenido.

Lanzada en el polémico álbum Erotica, la canción refleja una de las facetas más subversivas de Madonna en los años 90, explorando el hedonismo y la liberación sexual.

Según el sitio Fandom, la pieza musical “se describe como una canción oscura y estruendosa que usa un lenguaje hip-hop duro para alejar a una rival y conseguir la atención de su amante”.

Por otro lado, el disco Erotica se relaciona directamente con el libro SEX de Madonna, que fue un éxito de ventas inicial, pero causó gran controversia por su contenido explícito, convirtiéndose en un objeto de colección descatalogado.

El texto consolidó a Madonna como un icono de la libertad sexual y el control artístico.