En todo un fenómeno juvenil se han convertido los Therians en Argentina, un país que ve cómo una masa de adolescentes se viste y actúa como animales en calles y plazas, los que a veces son confundidos con los furries (también llamados furros).
Es sabido que a lo largo de las décadas los códigos adolescentes han trascendido fronteras, desde el hippismo de los años 60, el punk a finales de los 70, los darks en los 80 y los floggers, junto con los emos, a comienzos del nuevo siglo; la identificación psicológica fue acompañada por la circulación mediática.
Ya no más pokemones, pelolais ni pop lolita. En plena era digital y del contacto virtual, este par de tribus urbanas pasó del nicho viral de los smartphones a los medios masivos de comunicación.
¿Qué es un therian?
Pero vamos por partes: un therian es una persona que se identifica, a nivel interno o espiritual, como un animal no humano.
Este fenómeno se conoce como therianthropy. No se trata de creer que se es físicamente un animal, sino de sentir una conexión profunda e identidad parcial o total con una especie específica, como lobo, gato o ave.
Muchas personas therian describen experiencias llamadas “desplazamientos” (shifts), en las que sienten comportamientos o instintos asociados con ese animal.
Al respecto, Anabella Serventi, psicóloga y miembro adherente de la Asociación Argentina de Salud Mental de Argentina, donde esta tribu urbana es todo un fenómeno, explicó que, “los therian son una comunidad más compleja (que los furros)”.
“Normalmente, se los estigmatiza y se los carga de prejuicios por sus comportamientos, pero en realidad existe la theriantropía como concepto mitológico: hace referencia a la capacidad mítica de un ser humano para transformarse parcial o completamente en un animal”, añade.
¿Y qué son los furros?
Por otro lado, añade que los therian forman una comunidad en la que comparten el hecho de autoidentificarse psicológicamente como animales. “En este caso, quienes se identifican como tal pueden tener impulsos, comportamientos como cazar o cavar, o adoptar una perspectiva animal para la vida”.
En cambio, un furro es alguien que forma parte del fandom furry, una comunidad interesada en animales antropomórficos, es decir, personajes con características humanas y animales combinadas.
¿Cuál es la diferencia entre furro y therian?
Este interés suele expresarse a través del arte, la literatura, los videojuegos o los disfraces llamados fursuits. “Ser furro es un gusto o afición cultural, no una identidad espiritual o psicológica como en el caso therian”, sumó Serventi.
En cuanto a la estética y lo escénico, la diferenciación entre ambas tribus urbanas es notable.
En videos de TikTok se puede observar que ambas comunidades se muestran en reuniones con un estilo propio. Los furries suelen utilizar indumentarias que les cubren la totalidad del cuerpo, similares a las utilizadas por animadores de fiestas infantiles, llevando a cabo acciones coreográficas.
Por el contrario, la postura de los therians es más instintiva: la actitud animal domina a la llamada “manada” en sus encuentros y los accesorios utilizados suelen componerse tan solo de una máscara de la especie elegida y su respectivo rabo.
En resumen, ser therian tiene que ver con identidad interna; ser furro, con afición artística y comunidad. Aunque algunas personas pueden ser ambas cosas, no son lo mismo.
¿Cómo es la vida de un Therian?
Aguará tiene 15 años y desde los 13 se considera therian. Su vínculo con la comunidad fue a través de TikTok y Reddit. La joven estudiante de secundaria participó en entrevistas televisivas y dio a conocer cómo es el mundo de la tribu en el país.
“Es una forma de vida porque no es algo que nosotros elegimos ser o elegimos dejar de ser, es algo que nosotros sentimos dentro nuestro y siento que va a perdurar durante mucho tiempo más, a pesar de que se haga tendencia o no se haga tendencia. Siento que es algo que nos va a acompañar siempre”, sostuvo.
“Tenía un círculo social que era bastante hostil. No aceptaron para nada. Sin embargo, ahora cambié de círculo y me junto con gente que sí me acepta por quien soy y cómo soy”, destacó la adolescente.
Sobre el contexto familiar, agregó: “En un inicio no se veían muy contentos de que me identificara con un animal, pero lo pudieron aceptar de a poco y con su respectivo tiempo”. Desde el punto de vista de Aguará, las personas que se identifican como therians reciben mucho odio en las redes sociales.
Un aspecto poco difundido es lo que significa esto respecto a la identidad. “Cuando uno es therian no deja de ser la persona o el ser que era antes”, afirmó la joven y aclaró: “Yo me identifico con un perro, un pastor belga malinois, porque siento que esa raza me define un montón en varios aspectos. Es la raza definida como perro de rastreo, siento que me define como ser”.
En TikTok se suben diversos videos de las manadas comportándose como perros, zorros o lobos. Ladridos, aullidos, saltos y olfateos son las acciones más habituales de ver en las grabaciones.
¿Tendencia, moda o forma de vida?
Ante la pregunta “¿es una tendencia, una moda o una forma de vida?”, la experta Serventi aseguró: “Puede ser todo eso”.
“Para ellos, en el momento en que lo encarnan, es un modo de vida. Es una tendencia y una moda también, ya que por redes sociales la viralización de contenidos hace que se eleve a esa categoría, pero sobre todo es un interrogante de por qué estas personas prefieren transitar una interfaz animal y no humana”.
En definitiva, la respuesta sobre este fenómeno puede ir más allá de la caracterización animal, debido a que el nacimiento de subculturas o contraculturas es un hecho constante en cualquier sociedad.