El proyecto de Ley de Identidad de Género que se está discutiendo en el Congreso, junto al revuelo que generó la película Una Mujer Fantástica ganadora del Óscar, han impactado en la opinión pública creando diferentes posturas respecto al tema. Desde un punto de vista científico, considero que esta ley es muy necesaria. Pienso firmemente que se deben cumplir con todos los protocolos de las distintas especialidades médicas que participan en el tratamiento de estos pacientes.

La primera evaluación de las personas debe ser psiquiátrica, siendo ellos quienes determinen si existe la Disforia de Género -o identidad de género-. Luego, dar paso a tratamientos hormonales, acompañados de terapia psiquiátrica-psicológica y finalizar mediante intervenciones quirúrgicas que efectuarán cambios de género del punto de vista genital e intervenciones corporales que lograrán un fenotipo masculino o femenino, dependiendo del caso.

Por otra parte, ya hemos visto en muchas ocasiones cómo médicos sin la expertise necesaria realizan este tipo de intervenciones, atrayendo a jóvenes que no han sido tratados por un equipo de expertos en el tema. Esta situación puede terminar con daños irreparables en los pacientes.

Creo firmemente que sí se debe regular y legislar por una Ley de Identidad de Género, así como las subespecialidades clínicas quirúrgicas que participan en el proceso de pacientes que son sometidos a esta tipo de tratamientos. No obstante, debemos hacernos cargo de la discusión sobre el impacto psicológico y físico, velando por la seguridad de las personas que se someten a estas técnicas.

Dr. Claudio Thomas
Presidente de la Sociedad Chilena de Cirugía Plástica