Alcaldes de la región Metropolitana han manifestado su preocupación por el incremento en la sensación de inseguridad de la población por hechos delictuales. Entre los que alzaron la voz para pedir una nueva estrategia para abordar dicha problemática es el jefe comunal de Cerro Navia, Mauro Tamayo, quien apuntó a la baja dotación policial.

En conversación con Expreso Bío Bío, el alcalde afirmó que existe “una situación bastante desigual en la designación de efectivos de seguridad en las comunas de estratos más populares”.

Dicha presencia policial, acusó, es completamente opuesta a la realidad de Providencia, Vitacura y Lo Barnechea.

“Uno no ve carabineros en las calles, cuando llaman por teléfono los vecinos están 10, 15 minutos y no les contesta nadie. Está esa sensación de abandono”, aseguró.

Tamayo cuestionó que la policía no utilizara la misma inteligencia que permitió a un carabinero filtrarse en Lo Hermida, para internarse y desbaratar las bandas de narcotráfico de las poblaciones. En cambio, indicó, “hay un silencio lamentable por parte del Estado, ha generado una complicidad con el narcotráfico, en la medida que las sanciones son reales ni los esfuerzos de inteligencia son coordinados y los vecinos ven que denuncian y no pasa nada”, enfatizó.

Policías municipales

Ante la falta de respuesta, desde 2018 vienen trabajando con la estrategia de policía municipal. Medida que -afirmó- “es por la desesperanza, por no tener ningún tipo de dispositivos que estuviese patrullando, apoyando a nuestros vecinos y es terrible porque los recursos que tiene Cerro Navia son bastante insignificantes en comparación a otras comunas”.

Para dichos fines, el municipio destina al año casi 200 millones de pesos.

Respecto a su funcionamiento, explicó que “la ley permite que cuando hay un delito que está ocurriendo en el acto, la policía municipal lo puede tomar y retener a la espera de carabineros”. Pese a ello, aclaró que su rol es preventivo y para marcar presencia.

El alcalde se mostró confiado en que el nuevo ministro del Interior, Rodrigo Delgado, podrá encauzar una nueva estrategia para abordar la seguridad pública, pero enfatizó que es necesario que se le entreguen más facultades al personal de seguridad municipales para reemplazar aquellas funciones que distraen la labor policial en las calles.

Por ejemplo, detalló, lo que respecta a las notificaciones y medidas cautelares, “cuando hay personas que tiene que cumplir arresto domiciliario, es Carabineros el que tiene que verificar que está en su casa. Esas mismas acciones administrativas lo podría hacer los equipos municipales”.

También podrían dejar a los inspectores municipales de seguridad todas las acciones de tránsito que no impliquen un delito. Por tanto, si hay un choque con heridos graves eso lo ve Carabineros, pero las faltas de tránsito lo verían los primeros.

Por último, propone que se les entreguen facultades para ver temas como el consumo de alcohol en la vía pública, entre otros.

A su juicio, liberar dichas funciones permitiría descomprimir “alrededor de un 20% de las acciones cotidianas que tiene carabineros. Eso significaría que los tendríamos enfrentando aquellas acciones que son gravosas, como el uso de armas que se ha logrado masificar en muchos puntos de la región, el tráfico de drogas y el uso de fuegos artificiales que atemorizan de gran manera a nuestros vecinos”.

Según informó, previo a la pandemia contaban con 112, un poco más de un carabinero para cuidar a mil vecinos, pero producto de la pandemia la dotación bajó un 40%. “Nosotros estimamos que debiésemos estar en torno de los 70 carabineros, entre los que realizan labores administrativas”.

Plan cuadrante

Por ello, denunció que “no existe el plan cuadrante, es mentira. La gente, por favor, no llame, no pierda el tiempo, cuando llaman a la comisaría lo mismo, si le llegan a contestar es un caso fortuito”.

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