La Policía de Investigaciones (PDI) concretó la extradición desde Perú de un ciudadano chileno, imputado por el delito de violación de mayor de 14 años. La causa ocurrió el 2018 y generó conmoción en la comuna de Vicuña, región de Coquimbo, luego que la víctima —menor de 14 años a la fecha de los hechos— se quitara la vida posteriormente en 2020.
El imputado se mantenía prófugo de la justicia chilena desde hace casi dos años, tras abandonar el país por un paso fronterizo no habilitado.
Gracias a un trabajo investigativo exhaustivo, permanente y de alta complejidad desarrollado por detectives de la Brigada de Investigación Criminal de Vicuña, en coordinación con la Oficina Central Nacional INTERPOL Santiago y autoridades policiales peruanas, fue posible ubicarlo en la ciudad de Huancayo, Perú, donde se mantenía oculto.
El caso y el fatal desenlace
El origen del caso se remonta al 17 de octubre de 2018, fecha en que la madre de la víctima denunció ante la PDI de Vicuña la violación de su hija, identificada con las iniciales A.A.G.R., quien en ese entonces tenía 14 años de edad.
Pese a las diligencias realizadas en esa oportunidad, la causa fue archivada por la Fiscalía por falta de pruebas. Posteriormente, la menor cayó en un profundo estado depresivo que culminó con su suicidio a mediados del año 2020, dejando una carta en la que relató los abusos sufridos y su desesperanza ante la falta de justicia.
Tras este trágico desenlace, el Ministerio Público dispuso la reapertura de la investigación, instruyendo nuevas diligencias a la Brigada Investigadora de Delitos Sexuales de La Serena, orientadas tanto al esclarecimiento de los hechos como a la ubicación del imputado, quien ya había salido del país de manera irregular.
A comienzos del año 2025, el trabajo de análisis criminal, inteligencia policial y cooperación internacional permitió establecer que el imputado residía en Huancayo, manteniendo un bajo perfil para evitar ser detectado.
Al no existir registro oficial de su salida de Chile, los detectives debieron reconstruir sus desplazamientos mediante diversas técnicas investigativas, lo que permitió activar los protocolos de búsqueda internacional a través de Interpol.
El subprefecto Ginés Cofré, jefe de la Brigada de Investigación Criminal Vicuña, señaló que “se trató de una investigación compleja, que exigió un análisis policial constante y un trabajo silencioso”.
“El objetivo principal siempre fue ubicar al imputado sin alertarlo, considerando que podía contar con redes que le advirtieran que era requerido por la PDI. Finalmente, se logró reunir los antecedentes necesarios y ponerlos a disposición del Ministerio Público para activar las instancias judiciales correspondientes”, complementó.
La extradición fue concedida en noviembre de 2025 por las autoridades peruanas, tras la solicitud formal del Estado de Chile, marcando un hito en una investigación que se extendió por años, lo que finalmente fue concretado durante la jornada de ayer martes.
Finalmente, tras la audiencia de control de detención, el imputado quedó en prisión preventiva.