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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La derecha enfrenta un desafío clave en el Congreso: definir la presidencia del Senado para 2026, lo que ha generado tensiones y divisiones internas. José Antonio Kast intentó mediar, sin éxito. Renovación Nacional impulsa a Paulina Núñez, mientras Manuel José Ossandón y Javier Macaya también buscan liderar. La influencia de Kast y el apoyo de Miguel Ángel Calisto podrían ser determinantes.

La derecha enfrenta uno de sus principales desafíos en el Congreso: la definición de la presidencia del Senado para 2026, que se ha transformado en un verdadero dolor de cabeza para el futuro bloque oficialista.

Las distintas bancadas buscan posicionar a su candidato, pero las negociaciones internas han evidenciado divisiones y dificultades para llegar a acuerdos antes de la instalación del nuevo gobierno.

La tensión se concentra en cómo consolidar apoyos sin una alianza conformada, al mismo tiempo que se analiza el peso de los votos de cada sector.

En ese contexto, José Antonio Kast intentó participar en las conversaciones para ordenar la mesa del Senado desde su oficina, pero la iniciativa no prosperó, según informó La Tercera.

El llamado telemático con los jefes de comité no se concretó, ya sea por agendas de vacaciones o por desinterés, lo que en su equipo fue interpretado como un “desaire” político.

Este episodio refleja, más allá del gesto, la complejidad que enfrenta la derecha para coordinarse en torno a un acuerdo que tradicionalmente se construye desde la autonomía de los senadores.

Al respecto se refirió el senador de Renovación Nacional y próximo ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García Ruminot.

El gran conflicto recae en que Renovación Nacional busca influir en la elección de la mesa del Senado de manera que el candidato de su partido, la senadora Paulina Núñez, asegure liderazgo y representación dentro del bloque oficialista.

Lo anterior, pese a que Manuel José Ossandón habría manifestado la intención de permanecer en la testera, siendo visto con buenos ojos por José Antonio Kast, quién lo erigía como su “carta”.

Incluso, tras no ser elegido por su propio partido, habría mantenido conversaciones con el Partido Republicano y el Partido Nacional Libertario.

Distanciamientos amenazan mayoría del futuro oficialismo

En la UDI, en tanto, proponen internamente al senador Javier Macaya.

Mientras que desde el Partido Republicano impulsado por Kast y su equipo, pretenden que la elección de la presidencia del Senado refleje la estrategia política del líder republicano.

Así, Arturo Squella aseguró que incluso están dispuestos a ceder su cupo de forma de lograr consensos y así asegurar mayorías.

Sin embargo, nada asegura que en la derecha logren obtener la mayoría. El senador independiente de Magallanes, anterior RN, Alejandro Kusanovic, marcó distancia con José Antonio Kast producto de las negociaciones de nombramientos en la región que -dijo- se hicieron a “espaldas”.

Así, anunció este miércoles que votará por su propia candidatura.

Otro nombre que podría ser crucial para que la derecha obtenga la testera es el senador independiente Miguel Ángel Calisto, quien asegura que podrá ejercer su voto, y así podría inclinar la balanza a favor de la derecha, pese a que obtuvo su escaño por lista de la Federación Regionalista Verde Social.