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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En medio de la recta final antes del cambio de mando, el Presidente emplaza al Congreso a aprobar la ley de Sala Cuna para Chile en marzo, destacando la importancia de esta política pública para combatir la discriminación contra las mujeres en el mercado laboral. Boric enfatiza que lo crucial es el beneficio para la sociedad, no quién se lleva el mérito.

En medio de una carrera contrarreloj antes del cambio de mando, el presidente Gabriel Boric volvió a emplazar al Congreso a despachar la ley de Sala Cuna para Chile durante las primeras semanas de marzo, marcando un tono más directo —e incluso emocional— en su llamado al Parlamento y despejando cualquier disputa por el “crédito político” de la iniciativa.

En su intervención durante la Firma del nuevo Plan de Desarrollo para Zonas Extremas de la Región de Aysén, el mandatario afirmó que hoy existe un “consenso técnico” sobre la necesidad de esta política pública y criticó que su demora ha profundizado la discriminación contra las mujeres y dificultado su inserción en el mercado laboral.

“Yo quiero hacer un llamado de corazón al Parlamento. Porque hoy día tenemos un consenso técnico respecto de una política pública que lleva demasiados años esperando y que su ausencia ha llevado a la discriminación de las mujeres y a dificultades para ellas de ingresar al mundo del trabajo, que es la política de sala cuna”, señaló.

Luego fue más explícito en su interpelación: “¡Congreso de Chile, saquemos Sala Cuna en marzo!”.

Boric por Sala Cuna: “No me importa quién ponga la firma”

El Presidente también buscó desactivar cualquier tensión con el próximo gobierno —que asumirá en poco más de 30 días con José Antonio Kast a la cabeza— al plantear que el debate no debe centrarse en quién se adjudica la medida.

“No se trata de qué gobierno pone la firma. Y por eso le propongo al nuevo gobierno que esto no puede ser una cuestión de quién se lleva los créditos. Lo que importa son las mujeres de Chile, los niños y niñas de Chile”, sostuvo.

“Saquemos la ley de Sala Cuna las primeras semanas de marzo y que el próximo gobierno sea el que promulgue la ley. Yo no estoy preocupado de esas cosas; a mí lo que me preocupa es que las mujeres, los niños y niñas de Chile tengan mejores políticas públicas”, remató Boric.

Una agenda contra el tiempo

El emplazamiento se inscribe en una carrera contra el tiempo para la actual administración, para destrabar proyectos emblemáticos antes del cambio de gobierno.

Entre ellos destacan Sala Cuna para Chile y la Reforma al Sistema Político, iniciativas que el Ejecutivo aún aspira a empujar pese al receso legislativo de febrero.

La apuesta es clara: convertir Sala Cuna en un acuerdo de Estado más que en un trofeo de gobierno. Pero la viabilidad de esa estrategia dependerá de si el Ejecutivo logra destrabar las resistencias opositoras en un calendario extremadamente estrecho y con un clima político ya marcado por la transición.