El Presidente de la República, Gabriel Boric, reflexionó sobre el futuro de la izquierda en Chile. En entrevista con El País, el mandatario sostuvo que “la izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse”.
En otros temas, afirmó que la situación de Cuba, “no me enreda nada” y que “desde cualquier punto de vista es una dictadura”.
Consultado sobre sus primeros pasos durante la administración de José Antonio Kast, el jefe de Estado subrayó que “es sano que, como expresidente, me mantenga durante un tiempo fuera de la contingencia más inmediata. No voy a ser un comentarista de los inicios del futuro Gobierno. Evidentemente, si hay mentiras o ataques, tendré que defender lo obrado”.
En su reflexión, Boric deslizó un reconocimiento al presidente electo.
“Una de las cosas que hizo Kast, que por tercera vez se presentaba como candidato, es recorrer todas las comunas. No se trata solo de que hay una ola derechista en el mundo, ni de lo que hizo o no hizo el Gobierno. Hay también un trabajo persistente”, dijo.
En ese sentido, reconoció que desde el Frente Amplio se descuidó, de alguna manera, el trabajo comunitario. “A mí lo que me interesa es el trabajo de base, hay que fortalecer los partidos políticos, vincularse con ese sector de la población que hoy está en la periferia política”, afirmó.
Por ello, compartió sus ganas de organizar trabajos voluntarios, como los que se hacían en Chile al comienzo de los años setenta.
“Yo no sé a lo que voy a volver concretamente. Lo que tengo claro es que voy a seguir trabajando por la conformación de una alianza amplia entre la izquierda, la centroizquierda y el centro. Este es el oficio que me apasiona y voy a seguir trabajando por mejorar la calidad de vida del pueblo de Chile desde un lugar que todavía está por verse. Quienes estamos en política, por esencia, somos inconformistas. Siempre que se llega a una meta, inmediatamente surge la siguiente. No es que yo termine el 11 de marzo y diga listo, hicimos todo lo que había que hacer. Avanzamos en la dirección de construir un país más justo, más igualitario, un poco más cohesionado socialmente, con una mejor distribución de la riqueza, pero falta muchísimo por hacer”, expresó.
“La oposición tiene que ser democrática, no puede ser solo de Twitter”
Por otra parte, el mandatario no quiso anticiparse sobre cómo debe ser la oposición a Kast.
“Depende mucho del comportamiento del Gobierno, pero lo que sí tengo claro es que la oposición tiene que ser democrática, no puede ser solo de Twitter ni de camarillas políticas, sino que tiene que estar vinculada íntimamente con el territorio, con el pueblo”, comentó.
Sobre lo mismo, habló de dedicarle tiempo. “No basta solamente una reflexión de café. La izquierda que solamente le echa la culpa al adversario está condenada a diluirse“, dijo.
“Es muy claro que en Cuba no hay una democracia”
Por otra parte, y consultado sobre su condena a la situación en Cuba, el jefe de Estado aseguró que esta “no me enreda nada” y que “desde cualquier punto de vista es una dictadura”.
“No me enreda nada. Cuba vive una situación bastante parecida. Hoy día en Cuba hay escasez de comida, de medicamentos y cuesta moverse en transporte, una parte importante de los jóvenes se han ido. Es muy claro que en Cuba no hay una democracia, es un régimen de partido único, no hay libertad de expresión. Eso desde cualquier punto de vista es una dictadura. La primera responsabilidad es de quienes gobiernan Cuba, aunque no se pueden negar los efectos del bloqueo”, zanjó.