A solo dos meses del cambio de mando, el presidente Gabriel Boric hizo una evaluación reflexiva de su gobierno, en la que abordó el balance de sus cuatro años en La Moneda señalando sentirse orgulloso; defendió las principales reformas de su administración y reafirmó su convicción de que el sistema de AFP debe terminar.
Pero además, criticó con dureza el giro discursivo que —a su juicio— ha comenzado a mostrar el presidente electo José Antonio Kast y envió un mensaje directo a la ciudadanía que enfrenta con incertidumbre el inicio del próximo ciclo político:
(…) Los va a seguir defendiendo, y no vamos a permitir que se retroceda en los derechos que hemos alcanzado después de tantos años de lucha”. dijo el presidente.
“Estoy orgulloso”: Boric y el balance de sus cuatro años
Esta mañana el presidente Gabriel Boric definió su período como “cuatro años tremendamente intensos”, marcados por una exigencia constante. Sin embargo, lejos de la autocrítica dura que ha expresado en otras ocasiones, esta vez el Presidente puso el acento en los resultados y no ocultó su satisfacción.
“Llegando cerca del final, estoy orgulloso de lo logrado, del trabajo del gobierno”, afirmó en Subela Radio, deteniéndose especialmente en los resultados de la última encuesta Casen. Para Boric, la reducción significativa de la pobreza es una señal política clave en un contexto donde, dijo, el debate suele quedar atrapado en cifras macroeconómicas.
“Ayer salió la Casen y el haber constatado que en Chile disminuyó la pobreza, que hay menos de pobres desde 2022, es una gran noticia que a mí me deja muy satisfecho, sin perjuicio de que evidentemente hay muchos desafíos”, señaló, agregando que ese dato conecta directamente con “lo que vive la gente”.
El costo del poder y la continuidad que no fue
No obstante, el balance no estuvo exento de sombras. Boric reconoció que uno de los aspectos más amargos de su mandato ha sido el desgaste permanente que implica ejercer el poder en un clima de alta polarización.
“Uno tiene que estar siempre disponible a la crítica, y he tratado de entenderla y escucharla, incluso tomando lo mejor del argumento del adversario. Pero hay veces en que hay cuestiones de mala fe o abiertamente mentiras, y eso es muy difícil de lidiar”, admitió.
A esa frustración personal se suma una política: la falta de continuidad del proyecto que encabezó. Boric fue explícito al señalar que las políticas públicas requieren más tiempo del que permite un solo período presidencial y lamentó que su sector no lograra retener el gobierno.
“Me hubiese gustado que alguien de nuestro sector le hubiese dado continuidad a las políticas públicas que hemos impulsado. El pueblo de Chile dijo otra cosa (…) me hubiese gustado que fuera de otra manera”, dijo.
Pese a ello, destacó que ha recibido críticas constructivas desde sectores de derecha, mencionando a figuras específicas del mundo político que, según él, han sabido reconocer avances, incluso desde la oposición.
Boric critica el giro discursivo de Kast y envía mensaje a quienes temen retrocesos
El jefe de Estado también abordó el triunfo de José Antonio Kast. Partió reconociendo el resultado electoral y el funcionamiento de las instituciones, pero rápidamente pasó al análisis.
Describió a la ultraderecha como un sector con tres rasgos centrales —autoritarismo, conservadurismo y neoliberalismo— y sostuvo que Kast evitó durante la campaña los temas donde su postura es minoritaria, concentrándose en la seguridad.
Sin embargo, el Presidente fue especialmente crítico del tono que, según él, el mandatario electo ha comenzado a adoptar tras la elección. “Es lamentable, porque muchas veces lo hace en base a mentiras”, afirmó, cuestionando la narrativa de que Chile “se cae a pedazos”.
“No es sostenible seguir diciendo eso. Somos el gobierno que menos aumentó la deuda, que junto al Banco Central logró bajar la inflación, y las exportaciones están en su mayor nivel histórico”, enumeró.
En ese contexto, Boric envió un mensaje directo a quienes miran el próximo período con temor. “Yo no soy catastrofista”, dijo, pero aseguró que hay una garantía política para ese sector de la ciudadanía:
“Yo no soy de los catastrofistas (…) Yo espero que el próximo gobierno tenga una actitud en donde no busque encontrar enemigos externos ni ciudadanos de segunda categoría. Pero de lo que pueden tener certeza todos los ciudadanos que legítimamente pueden sentir temor es que también va a haber un sector político que sigue teniendo una alta representación tanto en el Congreso como en la sociedad, que los va a seguir defendiendo, y que no vamos a permitir que se retroceda en los derechos que hemos alcanzado después de tantos años de lucha y de trabajo”, concluyó.
Finalmente, Boric se refirió a su futuro tras dejar La Moneda, señalando que el 12 de marzo será un momento de reflexión. Afirmó que no es tiempo de impulsividad, sino de análisis profundo sobre lo que ocurrió en la sociedad chilena.