El presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, llamó este domingo a una “desescalada inmediata” del conflicto en Oriente Medio y fijó la postura del Ejecutivo frente a la actual crisis.
Durante su intervención en la cena de gala realizada en el Museu Nacional d’Art de Catalunya, en la antesala de la vigésima edición del Mobile World Congress, Sánchez sostuvo que es posible rechazar a un “régimen odioso” como el de Irán y, al mismo tiempo, oponerse a lo que calificó como una “intervención injustificada” por parte de Estados Unidos e Israel.
El mandatario afirmó que el mundo atraviesa una encrucijada en la que la disyuntiva es “guerra o paz”, y aseguró que España tiene clara su posición frente a esa definición.
Señaló que dos países han atacado Irán de manera unilateral y, aunque reconoció que se trata de un régimen que reprime a la sociedad (especialmente a mujeres y niñas), afirmó que las acciones militares no tienen justificación.
Además, dijo que las ofensivas vulneran el derecho internacional y afectan a cientos de civiles, generando un escenario de incertidumbre en la región y un riesgo de inestabilidad a nivel global.
Sánchez insistió en que existe margen para una solución negociada y recalcó que el uso de las armas no es la única vía posible para resolver el conflicto.
“En esta necesidad de retomar el diálogo cuanto antes estará España”, afirmó el jefe del Ejecutivo, reiterando su llamado al respeto pleno de la legalidad internacional.
En la misma actividad, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, expresó que Cataluña “suma su voz a las demandas de desescalada de este conflicto” e instó a las partes a retomar el camino de la diplomacia y el respeto a la ley internacional.
Illa agregó que el contexto actual es complejo y cambiante, y planteó que el deber de las autoridades es ofrecer un horizonte de paz y estabilidad, evitando una mayor escalada de violencia.