La variante delta del covid-19 proveniente de la India sigue causando preocupación en autoridades de Salud y el mundo médico. La ciudad peruana de Arequipa ha presentado varios casos de esta cepa y se decretó el cierre de ingresos y salidas de la región para controlar la movilización de personas. Al respecto, desde la Sociedad de Microbiología de Chile se solicitan mayores recursos para la evaluación genómica y así instaurar una red de laboratorios.

Ante la amenaza que la variante Delta llegue al país, la Sociedad de Microbiología de Chile hizo un llamado a fortalecer el plan de vigilancia genómica que permite detectar qué tipo de cepas están entrando al país.

Por lo mismo, Claudia Saavedra, microbióloga y vocera de la Sociedad de Microbiología de Chile, abogó porque el Gobierno aumente los recursos a la evaluación genómica y así poder concretar una red de laboratorios de universidades que analice muestras a nivel nacional.

“El ISP por sí mismo no puede resolvernos el problema ni puede hacer solo la vigilancia genómica y requiere de este apoyo y de este soporte que viene precisamente de las universidades donde radica el potencial, la estructural, la preparación humana, los recursos humanos preparados para hacer, no cierto, esta vigilancia genómica”, sostuvo.

En la misma línea, el doctor Rafael Medina, que lidera el Laboratorio de Virología Molecular de la Escuela de Medicina de la UC, explicó la importancia de tener un sistema robusto de laboratorios a nivel nacional que permita identificar a tiempo nuevas cepas.

“El poder realizar esto a largo plazo se ha conocido que tiene repercusiones beneficiosas para poder implementar mejores medidas de mitigación. Esto ha ayudado a tratar de generar cuarentenas que sean más cortas, más precisas y sabiendo exactamente qué es lo que está circulando en el país”, indicó.

En la actualidad aproximadamente el 70% de la vigilancia genómica la está realizando el Instituto de Salud Pública y el restante 30% lo hacen algunas universidades como la Andrés Bello y la Universidad Católica, y el proceso está enfocado principalmente en región Metropolitana.

En total, hay al menos nueves universidades listas para sumarse a este proceso y establecer una red de análisis a nivel nacional, pero muchas no han podido hacerlo por la mencionada falta de recursos.