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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El expresidente Sebastián Piñera dejó una herencia de $640 mil millones que debe pagar impuestos, siendo uno de los mayores tributos pagados en la historia de Chile con $167 mil millones. Este monto solo es superado por la herencia de Anacleto Angelini Fabri. Los herederos de Piñera pagaron el impuesto por casi 2,4 millones de Unidades Tributarias Mensuales, ingresando el pago a Tesorería el 3 de febrero. A pesar de no dejar testamento, la ley establece que sus herederos forzosos son su viuda, Cecilia Morel, y sus hijos.

El expresidente Sebastián Piñera dejó una herencia de unos $640 mil millones a su fmialia, la que también debe pagar impuestos sobre ese monto.

Y en el caso del exmandatario, se trató de uno de los mayores tributos pagados por este concepto en la historia de Chile: $167 mil millones (2,4 millones de Unidades Tributarias Mensuales (UTM).

En este sentido, el monto es superado solo por lo pagado por la herencia de Anacleto Angelini Fabbri, fallecido en 2007 y a cuyos herederos les tocó cancelar 4,6 millones de UTM, equivalentes a la fecha de esta nota a más de $326 millones.

El millonario pago del impuesto a la herencia que dejó Sebastián Piñera

Ya van a ser casi dos años del fallecimiento del también empresario, luego que un vuelo en helicóptero sobre el lago Ranco el 6 de febrero de 2024 terminara en tragedia.

Según reveló Pulso, fue el 3 de febrero de 2026 que los herederos ingresaron a Tesorería el pago del impuesto por casi 2,4 millones de Unidades Tributarias Mensuales (UTM) sobre los 9,2 millones de UTM que dejó como herencia.

Si bien no dejó testamento, la ley establece que sus herederos forzosos son su viuda, Cecilia Morel -que le corresponde el doble de lo que recibe cada hijo-, además de Magdalena, Cecilia, Sebastián y Cristóbal Piñera Morel.

Desde el citado medio recordaron que la ley establece una tasa de impuesto sobre la herencia que es progresivo, con un máximo de 25% para aquellas herencias superiores a las 1.200 UTA, equivalentes a mil millones.

Y si bien se podría pagar el impuesto en cuotas y por un plazo de hasta tres años, en este caso se prefirió pagar todo inmediatamente, justo antes que venciera el período máximo para empezar el pago del tributo: dos años tras el fallecimiento.