El decimonónico Palacio Quemado de Bolivia, sede del gobierno durante casi dos siglos, recibió de parte de la Unesco el Escudo Azul, un emblema distintivo para la protección de bienes culturales, informó este miércoles el Ministerio de Culturas y Turismo.

El objetivo del Escudo Azul, creado en 1954, es identificar los monumentos históricos de patrimonio cultural, en este caso el Palacio Quemado, para su protección, preservación y restauración en caso de conflictos armados o desastres naturales.

El presidente boliviano, Evo Morales, cerró en agosto de 2018 el Palacio Quemado, que albergó por años el poder político, para mudarse a un moderno edificio contiguo de 29 pisos, que cuenta con helipuerto, y fue blanco de críticas de la oposición.

El Palacio Quemado “fue testigo de hechos políticos que determinaron los procesos históricos de nuestro país”, explicó el viceministro de Interculturalidad, Juan Ballivián.

Esa excasa de gobierno fue escenario de una turbulenta y rica historia política republicana, pero ahora probablemente pueda convertirse en un museo, según dijeron anteriormente las autoridades. Debe su nombre de Palacio Quemado a que en 1875, durante una revuelta contra el presidente liberal Tomás Frías, fue saqueado e incendiado por una turba enardecida.

La Unesco confirió también el Escudo Azul a la Plaza Murillo, sede de los poderes Ejecutivo y Legislativo, y algunos templos católicos, así como a inmuebles de una tradicional calle de La Paz.

Hasta ahora el organismo entregó un total de 70 emblemas azules y prevé entregar otros más hasta alcanzar los 427 inmuebles patrimoniales en toda Bolivia, según el reporte de prensa.