Artes y Cultura
Domingo 20 mayo de 2018 | Publicado a las 10:07 · Actualizado a las 18:32
"Ayka": una mujer de Kazajst√°n estremece a Cannes y gana como Mejor Actriz
Publicado por: Ezio Mosciatti
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La pel√≠cula del director Sergey Dvortsevoy ‚Äďun drama social ambientado en el Mosc√ļ contempor√°neo- se inscribi√≥ en el palmar√©s de la edici√≥n n√ļmero 71 del Festival de Cine de Cannes gracias a la formidable actuaci√≥n de su protagonista, Samal Yeslyamova. Un premio merecido para una interpretaci√≥n potente y conmovedora que es el eje de un muy buen filme.

Por Rene Naranjo S.

En un hospital de Mosc√ļ, en pleno invierno, una mujer da a luz a un ni√Īo y apenas puede, rompe con las u√Īas una ventana y escapa. Es Ayka, ciudadana kazaja que ha emigrado a la capital rusa en busca de una vida mejor y por cuya interpretaci√≥n, crispada y desgarradora, la actriz Samal Yeslyamova obtuvo merecidamente el premio de Mejor Actriz en el Festival de Cine de Cannes 2018.

Desde que huye asustada por las nevadas calles moscovitas, el panorama que enfrenta Ayka es desolador. Tiene un trabajo de barrendera, que la obliga a extremar sus debilitadas fuerzas para quitar la nieve de las calles; cuenta con muy poco dinero, que apenas le alcanza para pagar la pieza en que duerme en un edificio arrendado a emigrantes en situaci√≥n tan precaria como ella; y ha abandonado a su hijo reci√©n nacido porque es fruto de una violaci√≥n. Para los transe√ļntes y automovilistas con que se cruza en su camino, Ayka es pr√°cticamente un ser invisible, que no cuenta en el sistema.

El director kazajo Dvortsevoy filma esta realidad con una cámara muy móvil, casi siempre cerrada sobre el rostro angustiado de Ayka, y utiliza un montaje brusco, nervioso como estado de ánimo de la protagonista. La mirada del cineasta es severa en lo social pero nunca facilista ni retórica. Mientras registra una semana de la vida de Ayka en un estilo que a ratos roza lo documental, Dvortsevoy elabora una puesta en escena precisa, que amplifica el sentido de su película; éste no se agota en lo social, sino que entra finamente en la psicología de la protagonista y la cinta va subiendo en potencia y resonancias hasta alcanzar un gran nivel.

Ayka quiere iniciar una nueva vida en la capital rusa pero se topa con una forma de vida deshumanizada, donde apenas encuentra quien le tienda una mano. Quiere salir de la pobreza, y entonces decide ‚Äďerr√≥neamente- pedirle dinero prestado a un siniestro mafioso. En una carrera contra reloj, se enrola en un nuevo trabajo, limpiando la consulta de un veterinario, pero la presi√≥n que debe enfrentar amenaza con jugarle en contra.

Pel√≠cula vibrante y tensa, ‚ÄėAyka‚Äô es una inmersi√≥n sombr√≠a en el mundo ruso, en la que nuestra gu√≠a son los pasos apurados de una mujer en creciente desesperaci√≥n. Es un recorrido que el director enfrenta con pulso firme y esp√≠ritu humanista, el cual se confirma en la escena final, que pone una luz en medio de tanta noche y que contiene uno de los grandes momentos que se vieron en el certamen franc√©s.

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