Opinión
Riesgos en la comunicación del riesgo: el caso de la carne y el cáncer
Publicado por: Tu Voz
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Esta columna fue publicada en el sitio espa√Īol SINC (Servicio de Informaci√≥n y Noticias Cient√≠ficas).

Poco despu√©s de que la Agencia Internacional de Investigaci√≥n sobre el C√°ncer diera a conocer sus resultados sobre carcinogeneidad de la carne roja y la procesada, los titulares sensacionalistas se sucedieron: ‚ÄúLa OMS dice que las salchichas y el bacon son cancer√≠genos‚ÄĚ. Aunque para los cient√≠ficos pueda ser clara, no se trata de una clasificaci√≥n f√°cil. La clave est√° en entender no solo qu√© significa ‚Äúcancer√≠geno para los humanos‚ÄĚ sino tambi√©n en c√≥mo se hace y en qu√© se basa esta clasificaci√≥n.

El lunes pasado la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer (IARC por sus siglas en inglés) dio a conocer los resultados del grupo de trabajo sobre carcinogeneidad de la carne roja y de la carne procesada.

En resumen: la carne roja se considera como ‚Äúprobablemente cancer√≠gena para los humanos‚ÄĚ (grupo 2A de su clasificaci√≥n) y la carne procesada como ‚Äúcancer√≠gena para los humanos‚ÄĚ (grupo 1). Y los titulares, entre sensacionalistas y muy sensacionalistas la mayor√≠a de ellos, que no todos, empezaron a informar (¬Ņy desinformar?) a nuestra muy carn√≠vora sociedad.

La clave de la cuesti√≥n radica en entender no solo qu√© significa ‚Äúcancer√≠geno para los humanos‚ÄĚ sino tambi√©n, y acaso de forma previa, en c√≥mo se hace y en qu√© se basa esta clasificaci√≥n.

¬ŅC√≥mo se hace la clasificaci√≥n de la IARC?

La IARC ha hecho una síntesis de la evidencia acumulada hasta ahora. Los primeros estudios sobre la asociación de una dieta rica en carne con algunos tipos de cáncer, sobre todo colorrectal, son de hace al menos tres décadas. Por eso, el grupo de trabajo ha revisado cientos de estudios ya publicados, algunos de ellos recientemente y de gran valor, con grandes muestras de participantes y varias décadas de seguimiento.

Estos estudios se han revisado cr√≠ticamente en un trabajo de cerca de un a√Īo de duraci√≥n, que culmina con un encuentro presencial de una semana en la sede de la IARC en Lyon para discutir toda la evidencia revisada y decidir en qu√© grupo se clasifica el compuesto o agente estudiado. Cabe aclarar que el grupo est√° compuesto por expertos internacionales de reconocida trayectoria, con ganas de trabajar gratis: leer docenas de art√≠culos, revisarlos cr√≠ticamente, reanalizar y sintetizar los resultados, escribir qu√© significan; sin conflictos de intereses y, que tras todo el trabajo, est√©n disponibles para la semana de clausura en Lyon, donde se acaba redactando la monograf√≠a con la clasificaci√≥n final.

¬ŅEn qu√© se basa la clasificaci√≥n de la IARC?

La IARC en sus monograf√≠as puede evaluar agentes qu√≠micos o biol√≥gicos, mezclas o una circunstancia o exposici√≥n. Es decir, se eval√ļa la carcinogenicidad de cosas tan concretas como los bifenilos policlorados (los PCBs) o el virus del papiloma, o de exposiciones complejas como la contaminaci√≥n del aire o el humo del tabaco (monograf√≠as 107, 90 , 161 y 83, respectivamente).

La clasificación tiene en cuenta tanto las evidencias derivadas de estudios epidemiológicos en humanos como las derivadas de estudios experimentales en animales. Y lo más importante: la clasificación solo refleja la fuerza de la evidencia, es decir, cuán seguros estamos de que el agente sea cancerígeno, sin referirse a la potencia o al grado de la actividad carcinogénica, ni a los mecanismos involucrados, ni al impacto del cáncer.

As√≠, dos factores de riesgo pueden estar en la misma categor√≠a (por ejemplo el tabaco y la carne procesada, ambos en el grupo 1, ‚Äúcancer√≠geno para los humanos‚ÄĚ) con independencia de la magnitud del riesgo que confieren: el tabaco aumenta el riesgo de c√°ncer de pulm√≥n en un 1.000% (por ejemplo, ser fumador de 10 cigarrillos al d√≠a) y la carne procesada aumenta un 18% el riesgo de c√°ncer colorrectal (en los consumidores habituales de m√°s de 50 gramos al d√≠a).

Tabaco y carne est√°n en el mismo grupo, con independencia tambi√©n de con cu√°ntos c√°nceres se relacionan (el tabaco causa 15 tipos de c√°ncer diferentes, la carne procesada solo se asocia al c√°ncer colorrectal); de la proporci√≥n de la poblaci√≥n expuesta (en Espa√Īa, un 30% de los adultos espa√Īoles fuma a diario pero solo un 10,6% consume carne a diario) o de la magnitud de la enfermedad causada (en todo el mundo, el tabaco causa 1.000.000 de muertes al a√Īo, mientras que para la carne procesada son 34.000).

¬ŅQu√© significa ‚ÄúGrupo 1: cancer√≠geno para humanos‚ÄĚ?

La clasificaci√≥n de la IARC ‚Äúetiqueta‚ÄĚ el agente o factor de riesgo en grupos atendiendo a cu√°n seguros estamos de que sea un carcin√≥geno. El grupo 1 incluye aquellos agentes o factores para los que existe suficiente evidencia en humanos de su efecto carcin√≥geno, o cuando esta evidencia no llega a ser suficiente en humanos pero s√≠ que lo es en animales de experimentaci√≥n. Es decir, los estudios en animales y en humanos nos hacen estar muy seguros de que estamos ante un carcin√≥geno.

Si el grado de evidencia no es suficiente, los agentes o factores de riesgo se clasifican en otros grupos. El grupo 2 incluye dos subgrupos: el grupo 2A, en el que se etiqueta al factor como ‚Äúprobablemente cancer√≠geno‚ÄĚ cuando hay evidencia limitada de su efecto cancer√≠geno en humanos pero esta evidencia es suficiente en animales; y el grupo 2B, ‚Äúposiblemente cancer√≠geno‚ÄĚ, cuando se dispone evidencia limitada tanto en humanos como en animales.

En el grupo 3 incluye aquellos factores que no pueden ser clasificados en base a los estudios existentes, y no podemos decidir si son o no son cancerígenos. La evidencia es inadecuada en humanos, y asimismo es inadecuada (o también limitada) en animales.

Es en el grupo 4 (‚Äúprobablemente no cancer√≠geno‚ÄĚ) en el que se clasifican aquellos factores cuando la evidencia sugiere falta de carcinogeneidad tanto en humanos como en animales.

Aunque para los cient√≠ficos pueda ser clara, no se trata de una clasificaci√≥n f√°cil, y menos cuando la finalidad es comunicar a los medios y a la poblaci√≥n. Los riesgos en la comunicaci√≥n del riesgo son claros. El lunes, en una de las primeras llamadas sobre el tema, me preguntaban directamente sobre ‚Äúla alarma de la OMS sobre la carne‚ÄĚ. Pero en la nota de prensa y documentaci√≥n acompa√Īante no aparece la palabra ‚Äúalarma‚ÄĚ. El comunicado, en efecto, dice literalmente: ‚ÄúLa carne procesada se clasific√≥ como carcin√≥gena para los humanos (Grupo1)‚ÄĚ. En efecto, ese es el resultado de la evaluaci√≥n cient√≠fica.

Pero, sin duda alguna, se trata de una terminolog√≠a abstrusa para los medios generalistas y para la ciudadan√≠a, que deriva, en algunos casos, en titulares alarmantes (‚ÄúLa OMS dice que las salchichas y el bacon son cancer√≠genos‚ÄĚ) y declaraciones algo esperp√©nticas (como pedir a la OMS que se retracte) que son, seguramente, la verdadera causa de la alarma.

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