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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Las pequeñas empresas y la esfera política rechazan el proyecto de negociación ramal, que aún no se ha debatido en el Congreso. Las pymes expresaron su preocupación a José Antonio Kast, calificando la iniciativa como "anacrónica". El proyecto busca que sindicatos y empleadores negocien condiciones laborales comunes para empresas del mismo rubro. A pesar de que el Gobierno distingue entre grandes y pequeñas empresas, las pymes consideran insuficiente este argumento.

La esfera política y las pequeñas empresas mantienen su rechazo al proyecto de negociación ramal, que aún no se enfrenta a su primera sesión en el Congreso.

Las pymes señalan haberle manifestado esta preocupación al presidente electo José Antonio Kast y desde el equipo del futuro mandatario aseguran que se trata de un proyecto “anacrónico”.

El espíritu de la ley que es que sindicatos y empleadores negocien condiciones laborales comunes para todas las empresas de un mismo rubro

Las críticas al proyecto de negociación ramal

Aunque el Ejecutivo señaló que el proyecto de negociación ramal contempla “niveles”, distinguiendo entre grandes y pequeñas empresas, las propias pymes han afirmado que “no es argumento suficiente” para seguir insistiendo en una iniciativa de este tipo.

Pero con todo, se trata de un compromiso que asumió el Gobierno con los trabajadores representados por la CUT y que se le pone suma urgencia a tres semanas del receso legislativo y dos meses del cambio de mando.

Esta mañana los representantes de la pequeña empresa le manifestaron al presidente electo su descontento por cómo se ha impulsado una agenda que ha subido los costos.

Con un ejemplo, Héctor Sandoval, vicepresidente de Conapyme, manifestó el rechazo al proyecto.

“Yo no puedo tener una panadería que vende una cantidad determinada de kilos, en las mismas condiciones que las cadenas. El tamaño de la empresa, la cantidad de trabajadores y las utilidades son bastante diferentes”, sentenció Sandoval.

La oposición en el Congreso también ha mostrado nulo interés en su discusión. Misma postura ha manifestado la administración entrante del presidente electo José Antonio Kast.

Alejandro Weber, exsubsecretario de Hacienda y parte del equipo económico de Kast, dijo que el proyecto es anacrónico.

“Es un proyecto trasnochado. Piensen que el sueldo mínimo durante la administración del presidente Boric aumentó un 54% en consideración que los otros salarios aumentaron la mitad. La economía no está hoy en condiciones de absorber esos costos”, advirtió el experto.