La Superintendencia de Educación Superior aplicó una multa de 500 Unidades Tributarias Mensuales (UTM), equivalentes a casi $34 millones, a la Universidad de Santiago de Chile (Usach) por una infracción grave a la Ley de Educación Superior, luego de establecer que incumplió el plan de estudios de la carrera de Ingeniería Civil Biomédica, afectando directamente a estudiantes de la cohorte 2020.
El organismo fiscalizador concluyó que la universidad modificó arbitrariamente los términos y condiciones bajo los cuales ofreció la carrera, al no contar con los laboratorios obligatorios necesarios para dictar asignaturas clave del cuarto año, lo que impidió a los alumnos cursar ramos en los plazos establecidos.
La sanción se conoce además en medio de un escenario de alta exposición pública para la Usach, que en los últimos meses ha estado en la palestra por el fallido intento de adquisición del Instituto Profesional Arcos, operación que terminó bajo revisión de la Contraloría y del propio Ministerio de Educación.
Ese proceso abrió cuestionamientos sobre la gestión institucional, el uso de recursos públicos y los mecanismos de control interno de la universidad estatal, antecedentes que hoy vuelven a tensionar a la casa de estudios.
Sin condiciones mínimas
De acuerdo con la resolución sancionatoria, los estudiantes debían cursar en el primer semestre de 2023 asignaturas como Electromedicina, Biomecánica y Mediciones Fisiológicas y Bioseguridad, todas dependientes de laboratorios especializados. Sin embargo, dichas dependencias no estaban habilitadas, lo que obligó a postergar las asignaturas para semestres posteriores y a concentrar cargas académicas fuera del diseño original de la malla.
La Superintendencia fue más allá y estableció que la falta de infraestructura no fue un hecho imprevisto. Por el contrario, quedó acreditado que la propia Usach advirtió desde 2019, al momento de diseñar y aprobar la carrera, la carencia de recursos humanos, equipamiento e infraestructura especializada necesaria para su correcta implementación.
Alertas ignoradas
La investigación incorporó memorándums y correos internos enviados entre 2022 y comienzos de 2023, en los que autoridades académicas advertían formalmente que, sin laboratorios habilitados, no existían condiciones para impartir la carrera conforme al plan de estudios aprobado.
Pese a ello, según el documento, la universidad no asignó recursos ni espacios físicos oportunamente, y recién cuando el semestre ya estaba en curso comenzó a emitir órdenes de compra para adquirir equipamiento.
Sin descargos
Durante el procedimiento administrativo sancionatorio, la Usach no presentó descargos, lo que reforzó la presunción de veracidad de los antecedentes levantados por la fiscalización. El organismo descartó que la universidad hubiera obtenido un beneficio económico directo, pero subrayó que sí existió una afectación relevante a los derechos académicos de los alumnos.
En ese contexto, la Superintendencia resolvió aplicar una multa de 500 UTM, sanción que quedó firme luego de que fuera rechazado el recurso de reposición presentado por la propia universidad, cerrando así el procedimiento administrativo.
Usach
Radio Bío Bío se comunicó con la Usach para conocer su versión.
Desde la universidad indicaron que “la sanción aplicada por la Superintendencia de Educación Superior se origina en una situación deficitaria identificada en una carrera específica de la Universidad, en un contexto excepcional marcado por el período post pandemia, lo que generó dificultades en su adecuada implementación en ese momento”.
Agregaron que “desde el punto de vista institucional, la Universidad abordó esta situación concentrando sus esfuerzos en la adopción de medidas correctivas y en el fortalecimiento de la unidad involucrada. En ese marco, se trata de un proceso que se encuentra en superación, con acciones ya implementadas y proyectos en curso orientados a su resolución definitiva”.
Finalizaron: “Como universidad estatal, la Usach mantiene una relación permanente de colaboración con los organismos fiscalizadores y entiende estos procesos como una oportunidad para reforzar sus estándares internos y mejorar continuamente su gestión académica y administrativa”.