Opinión
El gen de los obreros
Publicado por: Tu Voz
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Imagino que iba caminando de vuelta a la oficina, despu√©s de almorzar con sus compa√Īeras. Su cara de incomodidad fue evidente, cuando un grupo de trabajadores empez√≥ a bombardearla a gritos y silbidos, desde la sombreada vereda de Rosal con Lastarria. Un breve ‚Äúub√≠cate, ahueonao‚ÄĚ cambi√≥ la ‚Äúgalanter√≠a‚ÄĚ a puteadas homof√≥bicas contra el perpetrador que cort√≥ su inspiraci√≥n.

No es una situaci√≥n muy com√ļn en esa esquina, pero tampoco aislada. Los trabajadores de all√≠ suelen ser tranquilos. Pero como la escena no me pareci√≥ bien, decid√≠ intervenir y luego informar al encargado de obra. Como no estaba, volv√≠ m√°s tarde.

Pasó el fin de semana y regresé a la obra, la misma que consiguió mala fama por destruir el mural de Thierry Noir. Al llegar, pedí hablar con el jefe de obra. No recuerdo su nombre, pero era un hombre alto, mayor, de casco blanco y ojos azules. Me recibió con curiosidad y un poco de desprecio. Al comentarle la situación, el diálogo tomó ribetes tan cómicos como terribles.

A ‘Casco Blanco’ le val√≠a madre qui√©n fuese yo. Le coment√© mi participaci√≥n en el Observatorio Contra el Acoso Callejero (OCAC Chile) y la situaci√≥n de acoso que sufri√≥ un grupo de mujeres el viernes pasado. ‘Casco Blanco’, secundando por otro var√≥n de barba y voz de Arturo Longton, decidi√≥ ense√Īarme qu√© era en realidad el acoso callejero, cu√°ntas veces hab√≠a advertido a ‚Äúlos obreros‚ÄĚ y por qu√© evitarlo ser√≠a igual que promover una dictadura. Para ‘Casco Blanco’, tolerar frases como ‚Äúquiero afilarte‚ÄĚ era m√°s importante que asegurar que todos y todas caminemos en paz por la calle.

Luego, ‘Casco Blanco’ dijo lo que m√°s me llam√≥ la atenci√≥n.

- Esto est√° en el gen de los obreros.

Mastiqu√© la frase bastante rato. Esto est√° en el gen de los obreros. La balbuce√≥ con agresividad, como si los obreros fuesen animales determinados por sus instintos, como si el problema fuese una cuesti√≥n propia de su clase, que es imposible corregir. Esto est√° en el gen de los obreros. Como si los trabajadores, a diferencia de ‘Casco Blanco’ y su secuaz, no pudieran aprender a respetar y entender cuando algo es da√Īino.

Esa idea es un lugar com√ļn. Varias veces al hablar sobre acoso callejero me ha tocado escuchar un relato del obrero como ejemplo perfecto de la agresi√≥n verbal. ‘Casco Blanco’ y mucha otra gente olvidan que quienes trabajan en la construcci√≥n son personas, que act√ļan de acuerdo a una cultura que naturaliza esos c√≥digos, pero que a la vez tienen el potencial de aprender que ese comentario al aire no es galanter√≠a, sino acoso. Se debe responsabilizar a la empresa y a la sociedad, no asumir que esta violencia ‚Äúest√° en sus genes‚ÄĚ.

Como si no bastara con el ruido y el desorden que mantiene la inmobiliaria en esa calle hace m√°s de un a√Īo, que ahora no nos dejen caminar tranquilos y tranquilas. Que ahora venga un casco blanco a asegurar que no se puede hacer nada, porque as√≠ es y siempre ha sido ‚Äúel gen‚ÄĚ.

Francisco Rojas
Observatorio Contra el Acoso Callejero

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