Notas
¬ŅDesconfianza?: No mienta que lo van a pillar
Publicado por: Ximena Abogabir
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Dicen los expertos que una organización donde se instala la desconfianza se torna lenta y cara: Lenta, por lo difícil que resulta coordinar acciones y cara, por la cantidad de mecanismos de control que se precisa instalar.

En la relación entre las comunidades locales y las empresas productivas -especialmente las extractivas- la situación es similar. Las comunidades mayoritariamente desconfían de las grandes empresas. Ello por una razón muy simple: sus acciones generalmente no son coherentes con el discurso, las personas a cargo a menudo carecen de las indispensables habilidades sociales y los acuerdos muchas veces pasan al olvido.

A su vez, las empresas desconfían de las comunidades. Parten de la base que su foco es conseguir la mayor cantidad de dinero posible y que, los dirigentes luchan por su lucro personal más que por el bienestar colectivo.

Todo ello hace que se instale el mutuo escepticismo, la descalificación y la comunicación defensiva, y que ambas partes se blinden. Hasta ahí, todo mal.

El principio fundamental en la construcci√≥n de confianza es el alineamiento entre lo que se declara y lo que se hace. El problema es que las grandes compa√Ī√≠as dicen cosas muy ambiciosas, a menudo incumplibles, como ‚ÄúCero Da√Īo‚ÄĚ, lo que les resta credibilidad. La mayor√≠a de las declaraciones de las empresas, particularmente las relacionadas con la responsabilidad social, hablan de una organizaci√≥n que hace todo bien, lo cual a menudo no coincide con la percepci√≥n ciudadana y, lo que es m√°s grave, con el relato de sus mismos colaboradores.

Otro requisito para construir la confianza social es la materializaci√≥n del compromiso de devolver a la sociedad los recursos utilizados, en forma de m√°s y mejores oportunidades de desarrollo que le permitan satisfacer sentidas necesidades sociales y econ√≥micas. Dado que los medios de comunicaci√≥n se encargan de resaltar las enormes utilidades que anualmente reciben las compa√Ī√≠as, se instala la percepci√≥n que la contribuci√≥n local de √©stas equivale a ‚Äús√≥lo migas‚ÄĚ. Para peor, las comunidades afectadas vislumbran a las compa√Ī√≠as como obst√°culo y no como facilitadores de su propio desarrollo.

Para poder confiar, la comunidad requiere percibir a las compa√Ī√≠as como √≠ntegras, es decir honestas y veraces, que cumplen con su palabra incluso en escenarios adversos. Dado los frecuentes cambios en la propiedad de las empresas as√≠ como de los ejecutivos a cargo del relacionamiento con las comunidades, la historia de la relaci√≥n est√° tapizada de acuerdos incumplidos, muchos de ellos simplemente desconocidos para la administraci√≥n actual, pero nunca olvidados por los vecinos.

Las personas también se forman un juicio a partir de percibir las reales intenciones (a menudo la aprobación de un permiso ambiental) detrás de bellas palabras. Si se transmite sinceridad de propósito, motivaciones claras y una meta basada en el beneficio mutuo, la relación fluye. Por el contrario, las agendas ocultas y la instrumentalización de la relación se evidencian en incomodidad, sobreactuación, apuros, miradas oblicuas. En otras palabras, la comunidad lo nota… y desconfía.

Finalmente, es preciso asumir que el comportamiento previo de las empresas, incluso en lugares remotos, est√° hoy a un click de distancia. Si ocurri√≥ alg√ļn percance en el pasado, la comunidad se enterar√° a trav√©s de internet. El resultado es diferente si es la propia empresa quien proactivamente lo pone sobre la mesa, e informa sobre las medidas adoptadas para evitar su recurrencia.

Por eso, para construir confianza con la comunidad, al interior de las compa√Ī√≠as o incluso de su familia, diga la verdad, aunque duela, sin ocultar informaci√≥n, ya que lo van a pillar. Muestre un inter√©s genuino por los dem√°s, respetando la dignidad intr√≠nseca de cada persona. Esto no se finge, se siente.

Ximena Abogabir

Ximena Abogabir

Ximena Abogabir

Presidenta Ejecutiva de Casa de la Paz, periodista y miembro del Consejo Nacional asesor del programa de peque√Īos Subsidios del PNUD (Naciones Unidas). En el pasado fue miembro del Consejo Consultivo Nacional y del Metropolitano de CONAMA, Presidenta del Consejo de las Am√©ricas y Consultora de Unicef.

Desde el a√Īo 2002 a la fecha integra la Comisi√≥n Verificadora de Conducta Responsable, organizada por la Asociaci√≥n de Industriales Qu√≠micos.

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