Internacional
Viernes 16 marzo de 2018 | Publicado a las 09:57 · Actualizado a las 10:03
Vladimir Putin: el máximo líder de Rusia tras la URSS busca su reelección este domingo
Publicado por: Diego Vera La información es de: Agence France-Presse
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Exagente del KGB al frente del pa√≠s desde hace m√°s de 18 a√Īos, Vladimir Putin, claro favorito para las elecciones del pr√≥ximo domingo, encarna con autoridad la ambici√≥n de una gran Rusia de renovada potencia.

“Nadie quer√≠a hablarnos, nadie quer√≠a escucharnos. ¬°Esc√ļchennos ahora!”, lanz√≥ a los occidentales durante su √ļltimo gran discurso, frente al Parlamento a principios de marzo, presentando unas nuevas armas “invencibles”.

Cuando Putin, de 65 a√Īos, lleg√≥ al poder en el a√Īo 2000, su pa√≠s era inestable, con una econom√≠a fallida. Ahora, numerosos de sus conciudadanos lo alaban, sobre todo por asociarlo con la estabilidad y una nueva prosperidad, favorecida por la actividad petrolera.

Todo ello, al precio de un retroceso en el √°mbito de Derechos Humanos y libertades, seg√ļn sus cr√≠ticos.

En la escena internacional, aquel que afirm√≥ que la desaparici√≥n de la Uni√≥n Sovi√©tica fue “la mayor cat√°strofe geopol√≠tica del siglo XX”, se esfuerza en restaurar la influencia de Rusia en el mundo, deteriorada tras la ca√≠da de la URSS y los a√Īos ca√≥ticos bajo el mandato de Boris Yeltsin.

¬ŅC√≥mo lo hace? Mediante una lucha paciente y obstinada, al acecho de cualquier s√≠ntoma de debilidad del adversario, explicaba en 2013 Putin, octavo dan de judo, respondiendo a un ruso que le ped√≠a que hiciera todo lo posible para “alcanzar y adelantar” a Estados Unidos, un viejo objetivo de la √©poca sovi√©tica.

Una técnica que le ha resultado exitosa en Siria, donde la intervención militar de Rusia desde 2015 en apoyo al régimen de Damasco supuso un giro en el transcurso de la guerra y permitió a Bashar Al Asad seguir en el poder.

Un a√Īo antes, Putin se hab√≠a puesto el traje de restaurador de la “gran Rusia” al anexionar la pen√≠nsula ucraniana de Crimea, tras su ocupaci√≥n por tropas rusas y un refer√©ndum considerado ilegal por la comunidad internacional.

Con esta operaci√≥n mejor√≥ su imagen en casa, pero desat√≥ la peor crisis desde el fin de la Guerra Fr√≠a entre rusos y occidentales, que adem√°s acusan a Mosc√ļ de apoyar militarmente a una rebeli√≥n separatista en el este de Ucrania, algo que el Kremlin niega.

Gran aficionado al deporte, el presidente ruso también intentó hacer de su país una potencia deportiva, lo que también generó una crisis internacional.

Rusia organiz√≥ en 2014 los Juegos Ol√≠mpicos m√°s caros de la historia en la estaci√≥n balnearia de Sochi y, en verano de 2018, acoger√° el acontecimiento deportivo m√°s seguido del mundo: el mundial de f√ļtbol. Pero los sue√Īos del Kremlin se vieron ensombrecidos por las acusaciones de dopaje institucionalizado a ra√≠z del informe McLaren en 2016.

Mosc√ļ siempre ha negado con vehemencia esas acusaciones, pero a los atletas rusos les cost√≥ su participaci√≥n en los Juegos Ol√≠mpicos 2016 de Rio y provocaron la exclusi√≥n de Rusia en los Juegos Ol√≠mpicos de Invierno de Pyeongchang.

‘Ser el primero en golpear’

Nacido el 7 de octubre de 1952 en el seno de una familia obrera que vivía en una habitación de un apartamento comunitario de Leningrado (hoy San Petersburgo), nada hacía presagiar que Putin acabaría ocupando la cima del poder.

“Vengo de una familia modesta, viv√≠ esa vida durante mucho tiempo”, explica en su p√°gina web dedicada a su biograf√≠a. De su juventud en las calles de Leningrado, el presidente declar√≥ en 2015 haber aprendido una cosa: “si el combate es inevitable, hay que ser el primero en golpear”.

Graduado en Derecho, entró en el KGB, para el que trabajó como agente de inteligencia exterior. De 1985 a 1990 fue enviado a Dresde, en Alemania del Este, un puesto más bien modesto.

Tras el desmembramiento de la URSS, el agente del KGB se recicló como asesor para relaciones exteriores del nuevo alcalde liberal de San Petersburgo, y luego comenzó un ascenso fulgurante.

En 1996, fue requerido para trabajar en el Kremlin. En 1998 fue elegido director del FSB -que sustituy√≥ al KGB- y un a√Īo despu√©s fue nombrado primer ministro por el presidente Boris Yeltsin, que buscaba un sucesor capaz de garantizar su seguridad despu√©s de la jubilaci√≥n.

Yeltsin y su entorno quedaron seducidos por la discreción y la eficacia de ese hombre, de frente despejada y mirada penetrante.
Algunos miembros del c√≠rculo de Yeltsin cre√≠an que podr√≠an manipularlo f√°cilmente, pero √©l ya estaba metido de lleno en restablecer la autoridad del Estado formando un “poder vertical” que depende √ļnicamente de √©l.

Cultivando su imagen de tipo duro, el 1 de octubre de 1999, tras una serie de atentados, inició la segunda guerra de Chechenia, un conflicto marcado por los abusos cometidos por el ejército ruso y el bombardeo ciego de Grozny.

Esta guerra supondrá el fundamento de su popularidad en Rusia y de su imagen de líder que no tiene miedo a tomar decisiones difíciles.

Cuando Boris Yeltsin dimitió a finales de 1999 y nombró a su primer ministro para sucederle, Putin ya se había impuesto como el nuevo hombre fuerte del país.

Tras ser elegido en 2000 sin mayores complicaciones, Putin aceler√≥ su influencia en el poder apoy√°ndose en las “estructuras de fuerza” (servicios secretos, polic√≠a, ej√©rcito) y en sus familiares de San Petersburgo.

Protestas

Ech√≥ a los “oligarcas”, esos empresarios que hicieron fortuna aprovech√°ndose de las privatizaciones opacas de los a√Īos 1990, los excluy√≥ r√°pidamente del juego pol√≠tico y encarcel√≥ a los rebeldes, como el director del grupo petrolero Yukos, Mijail Jodorkovski, liberado en 2013 tras 10 a√Īos de c√°rcel.

El Kremlin meti√≥ en vereda tambi√©n a las cadenas de televisi√≥n, cuya libertad de tono, heredada de los a√Īos 1990, molesta. La peque√Īa pantalla pas√≥ a estar al servicio de Vlad√≠mir Putin.

En 2008, al verse limitado a dos mandatos consecutivos por la Constituci√≥n, Putin le confi√≥ el Kremlin por cuatro a√Īos a su primer ministro, Dmitri Medvedev, y se puso a su vez al frente del gobierno.

Cuando, a finales de 2011, anunci√≥ su intenci√≥n de volver a la presidencia para un nuevo mandato, de seis a√Īos, provoc√≥ una oleada in√©dita de protestas.

Una movilización que se fue apagando tras su reelección (sin complicaciones) en 2012, marcada por la adopción de leyes que la oposición tildó de liberticidas y la creciente represión de toda forma de protesta.

Extremadamente receloso de su vida privada, a Vladimir Putin, padre de dos hijas y divorciado desde 2013, le gusta dar la imagen de un hombre de gustos simples, que lleva “una vida ordinaria”, amante de “las novelas hist√≥ricas y la m√ļsica cl√°sica”, seg√ļn dijo durante un encuentro con j√≥venes rusos.

Sin embargo, suele coquetear con el culto de la personalidad, acaparando la atención de los medios, ya sea por una demostración de judo, por salir a montar a caballo sin camiseta o por apagar un incendio al mando de un avión Bombardier.

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