Se acerca el invierno, donde las temperaturas bajan, y las cuentas suben por el gasto en calefacción. Es por esto, que siempre es bueno tomar ciertas medidas y precauciones con tiempo.

De hecho, esta es la época ideal para empezar a solucionar todos los pendientes, aprovechando que aún contamos con el calor del sol y tampoco han llegado las lluvias.

A veces pequeñas inversiones pueden ayudar a ahorrar mucho más a la larga, y por supuesto, también puede ser un panorama entretenido para pasar la cuarentena.

Conoce aquí algunos consejos y aprende a ponerlos en práctica.

Ojo con las cortinas

Las cortinas nos ayudan a combatir el frío de manera sostenible al estar cerradas por la noche, porque forman una capa aislante del exterior. Pero ojo que en las horas de luz, es conveniente mantenerlas bien abiertas para que la radiación solar entre en casa sin complicaciones y contribuya a calentarla.

Acá debemos considerar las mañanas, que es el punto más potente del sol.

A la hora de elegir cortinas, ten en cuenta el color y el material. La recomendación de los expertos es en lo posible optar por las blackout, que no aíslan de la luz, sino que también son lo suficientemente gruesas para combatir el frio.

Sella puertas y ventanas

El descuadre y contracción natural del material en puertas y ventanas, produce pequeño espacio que nos producen filtraciones. El correcto sellado, ayuda a mantener una temperatura estable dentro de los espacios, conservando el calor y evitando que ingrese el viento desde el exterior.

“Los sellos para puertas y ventanas, son productos que evitan la fuga de calor al exterior, ayudando en bajar los gastos de calefacción, donde contribuye al ahorro de al menos un 20% en gastos de calefacción”, asegura Andres Cuadrado, gerente del Área de Accesorios de Linea Muebles de Dvp.

Otro punto, es que los productos, se pueden instalar fácilmente en cualquier puerta y ventana, evitando también el paso del polvo e insectos.

Cierra puertas que no uses

Si no vas a usar todas las zonas de la casa, debemos tomar el hábito de cerrar puertas de los lugares en los que no estamos, de esta manera, podemos ir moviendo el calor donde realmente lo necesitemos.

Ojo con los colores de tu casa

Los colores y la temperatura están relacionados, destacando que cuanto más oscuro es un objeto, más calor absorbe. Por supuesto, esta premisa también se aplica en el hogar, porque los colores blancos o claros absorben el sol, pero devuelven el espectro de luz, de manera que filtran poca energía.

Pintar paredes externas de colores más oscuros, no permitirá usar el sol a nuestro favor.

Las alfombras

En cuanto al suelo, las alfombras son un gran aliado para combatir el frío en casa, funcionando como una barrera térmica. En este sentido, si tienes presupuesto, trata de elegir aquellas hechas de lana, ya que no sólo funcionarán bien para invierno, sino que también para el verano, esto gracias a su capacidad de equilibrar la humedad en el ambiente, en otras palabras, capta o libera el vapor del agua.