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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El expríncipe Andrés, detenido en Norfolk, Inglaterra, pone fin a años de controversias por su relación con Jeffrey Epstein, acusado de tráfico sexual de menores. Vínculos desde 1999, viajes en avión privado con menores, orgías en isla privada, y acusaciones de Virginia Giuffre en 2015 lo han perseguido. Renunció a cargos reales tras escándalo público y perdió títulos nobiliarios en 2025.

La detención de Andrew Mountbatten-Windsor, el expríncipe Andrés, en el condado de Norfolk, Inglaterra, culminó décadas de polémicas en torno a la turbulenta relación entre el otrora duque de York y Jeffrey Epstein, el fallecido magnate y pederasta estadounidense investigado por tráfico sexual de menores.

Para el expríncipe Felipe, sin embargo, no es la primera vez que se le vincula a un caso de este tipo: en 2015, fue acusado por Virginia Giuffre ante un tribunal de Florida, en EE.UU, de mantener relaciones sexuales con ella cuando era menor de edad.

Los lazos entre el inglés y Epstein comenzaron en 1999, cuando lo conoció a través de la novia de este, Ghislaine Maxwell, aunque su secretario aseguró que la amistad se remontaba a principios de los 90.

En el juicio a Maxwell, también colaboradora del magnate y condenada por trata sexual, se relató que Andrés estuvo en el avión privado de Epstein con una menor de 14 años a mediados de dicha década.

El caso de Virginia Giuffre

Fue recién en marzo de 2001 cuando apareció Virginia Giuffre, quien afirmó haber mantenido relaciones sexuales con Andrés a los 17 años en Londres y Nueva York, y de haber participado con él en una orgía en la isla privada de Epstein. Una fotografía de la época los muestra juntos, pero Andrés niega ser el susodicho de la imagen.

Otra fotografía, que data de 2010, lo muestra junto a Epstein recién salido de prisión tras una condena por delitos sexuales. También fueron grabados en su apartamento de Manhattan (EE.UU.).

El tema fue un escándalo en Europa, y tras la repercusión de las imágenes tuvo que renunciar al cargo de enviado especial del Reino Unido para el Comercio y la Inversión.

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Enero 2015, Virginia Giuffre, con el seudónimo de Virginia Roberts, presentó una declaración jurada ante un tribunal de Florida, Estados Unidos, en la que aseguraba haber mantenido relaciones sexuales con el príncipe Andrés cuando ella era menor de edad, entre 1999 y 2002. Buckingham califica sus dichos de “categóricamente falsos”.

Cuatro años después, tras la muerte de Epstein y la aparición de nuevos informes del caso, desde la Corona indicaron que Andrés está “consternado” y que negaba haber cometido conductas indebidas. También reconocía haberse “equivocado” al mantener una relación con Epstein tras la primera condena del magnate en 2008.

En noviembre de 2019, en una desastrosa entrevista con BBC, Andrés intentó justificar su relación con el empresario y negó haber conocido a Virginia Giuffre, lo que provocó una condena pública masiva y duros cuestionamientos a su credibilidad.

La presión estalló en noviembre de 2019, cuando Andrés anunció su retiro de la vida pública (con “permiso” de la reina) tras la presión de empresas y organismos que rompieron vínculos con él. En agosto de 2021, Giuffre presenta una demanda civil en Nueva York por abuso sexual a los 17 años.

La caída definitiva, sin embargo, ocurrió en enero de 2022, cuando Buckingham confirmó que Andrés perdía todos sus títulos militares y patronazgos reales y que defendería su caso judicial como “un ciudadano particular”. Un acuerdo extrajudicial y confidencial estimado entre 10 y 12 millones de libras (11,5 y 13,8 millones de euros) evitó el juicio.

Días antes del lanzamiento de ‘Nobody’s Girl: A Memoir of Surviving Abuse and Fighting for Justice’, libro de memorias de Giuffre publicado a título póstumo, Andrés renunció a sus títulos reales, incluido el de duque de York.

La pérdida de títulos nobiliarios se concretó en noviembre 2025, cuando Buckingham informó que el rey ha formalizado el proceso para despojar a Andrés de todos sus títulos nobiliarios, incluido el de príncipe.

Desde entonces, es llamado “Andrés Mountbatten Windsor”. Ya no vive en el Royal Lodge de Windsor.

Expríncipe Andrés: un complejo 2026

En enero pasado, la publicación de una nueva fotografía en la que Andrés aparece sobre el abdomen de una chica recostada en el suelo, volvió a reavivar la controversia.

Este mes, en cambio, Andrés se mudó a una vivienda en Sandringham, en el condado de Norfolk (Este de Inglaterra), con la intención de vivir de manera temporal hasta que se completen los arreglos de su residencia definitiva, que al parecer será en Marsh Farm, según la BBC.

Días atrás, trascendió que la policía de Thames Valley estaba evaluando denuncias sobre vinculadas a si Andrés había compartido con Epstein informes secretos durante sus días como enviado comercial del Reino Unido (2001-2011). Carlos III, informaron, se mostró dispuesto a ayudar a la policía en la investigación contra su hermano.

La semana pasada, el diario británico The Sun dio a conocer un supuesto préstamo que Andrés habría recibido por parte de Isabel II y sus hermanos, con el fin de silenciar a Giuffre. Todo eso hasta hoy jueves, día en que fue detenido bajo sospecha de mala conducta en un cargo público.