El futuro ministro del Interior y encargado del traspaso de mando, Claudio Alvarado (UDI), cuestionó duramente el manejo fiscal del actual Gobierno y afirmó que el aumento del déficit no responde a un error, sino a una decisión deliberada.
A semanas del cambio de mando, aseguró que la nueva administración deberá “ordenar la casa” y enfrentar un escenario económico que calificó como estrecho y complejo.
Alvarado acusa que déficit fiscal fue “consciente”
Alvarado sostuvo que existe un exceso de gasto superior a los 10 mil millones de dólares y que el déficit pasó de 1,1% a 3,6%, lo que atribuyó a un cálculo erróneo en las estimaciones.
“Cuando hay errores permanentes durante tres o cuatro años, yo creo que ya no se trata de un error involuntario. Yo creo que conscientemente se definió seguir manteniendo una presión de gasto público que hoy día nos tiene en una situación fiscal bastante estrecha y compleja para las iniciativas que debe desarrollar un nuevo gobierno”, afirmó.
En esa línea, señaló que la administración entrante asumirá el desafío de priorizar necesidades ciudadanas y actuar con responsabilidad desde el primer día.
Claudio Alvarado y el “Gobierno de emergencia”
Consultado por las críticas del Ejecutivo al concepto de “gobierno de emergencia” impulsado por el presidente electo José Antonio Kast, el futuro jefe de Interior respondió que “si ellos señalan que fueron el gobierno de emergencia, claramente la ciudadanía prefirió cambiar a quienes conduzcan la emergencia”.
Agregó que, a partir del 11 de marzo, el nuevo gobierno actuará “de forma seria y responsable” frente a las prioridades del país, mencionando la crisis de seguridad, inmigración y la reconstrucción tras los incendios en el Biobío y las deudas pendientes con damnificados en Viña del Mar.
Según detalló, ya sostuvieron reuniones de coordinación con Hacienda, Vivienda, Desarrollo Social, Educación y Obras Públicas para conocer el diagnóstico en la zona afectada y preparar un plan de acción que pueda implementarse desde el inicio del mandato.
Respecto a la posibilidad de una acusación constitucional contra el ministro de Economía, Nicolás Grau, Alvarado evitó fijar una postura política directa.
“Las definiciones respecto a las acusaciones constitucionales a ministros de Estado son facultad exclusiva de la Cámara de Diputados. Si hay una mayoría que estima que debe acusarse al ministro, juntarán las firmas necesarias, presentarán el libelo acusatorio y se resolverá en el Parlamento”, sostuvo.
No obstante, recalcó que el foco del nuevo gobierno estará en atender las urgencias ciudadanas, independientemente de las decisiones que adopten otros poderes del Estado.
Finalmente, abordó la discusión sobre la elección de la mesa del Senado y descartó una intervención del Ejecutivo entrante en esas definiciones.
“La composición de las mesas, tanto del Senado como de la Cámara de Diputados, corresponde definirla a las bancadas y a los comités parlamentarios”, afirmó, subrayando que se trata de una decisión propia del Congreso.
Con todo, reconoció que el presidente electo manifestó intención de reunirse con jefes de partido en la Cámara Alta para conocer el rumbo de las negociaciones, aunque precisó que esas instancias buscan coordinación e información y no influir en la elección de las mesas.