VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

A 25 años de los atentados del 11 de septiembre en EE.UU., se revela un alarmante aumento de casos de cáncer entre sobrevivientes, residentes y trabajadores de las Torres Gemelas, con cifras que pasaron de 3.204 en 2015 a más de 57 mil en 2026, un incremento del 1.680%, según el Programa de Salud del World Trade Center. Por primera vez, civiles superan en diagnósticos a equipos de emergencia, con casos de enfermedades poco comunes como cáncer de timo y tumores neuroendocrinos.

En pocos días se cumplirán 25 años desde los atentados del 11 de septiembre en Estados Unidos, mientras que nuevas cifras evidencian un aumento significativo de cáncer entre los sobrevivientes, residentes y trabajadores del derrumbe de las Torres Gemelas tras estar expuestos a las sustancias contaminantes.

De acuerdo al New York Post, los casos certificados pasaron de 3.204 en el 2015 a más de 57 mil este 2026, lo que representa un incremento de 1.680%, según cifras publicadas por el Programa de Salud del World Trade Center.

Destacan que, a un cuarto de siglo de la tragedia que acaparó las miradas del mundo en Nueva York, más de 9 mil personas mueren a causa de enfermedades relacionadas con los atentados, más del triple de las 2.977 vidas que perecieron en el 9/11.

Cáncer en sobrevivientes del 9/11 en Estados Unidos

Los datos, además, muestran que por primera vez los diagnósticos entre los civiles que vivían, trabajaban o estudiaban cerca de la llamada Zona Cero superaron a los de los equipos de emergencia.

Pero no es todo. El aumento de las cifras también evidencia un alza en enfermedades poco frecuentes; entre ellas, 82 casos de cáncer de timo y 591 tumores neuroendocrinos. La lista incluye además 188 hombres diagnosticados con cáncer de mama y 163 personas con cáncer cerebral.

De acuerdo al medio, el incremento se explica, en parte, por el envejecimiento de quienes estuvieron expuestos a las toxinas provocadas por las explosiones y escombros de los edificios derrumbados aquel 11 de septiembre. La mayoría de los integrantes del programa tiene actualmente entre 50 y 70 años.

Por otro lado, de acuerdo con datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de Estados Unidos, 67% de los 145.275 miembros actuales cuenta con certificación por al menos uno de los 69 tipos de cáncer asociados a las sustancias presentes tras los ataques.

“Se podía saborear el polvo, el combustible y la gasolina grasienta”

Parte de los testimonios recogidos dan cuenta de cómo estuvieron expuestos a toxinas en ese entonces. Leslie Lane, hoy de 76 años, trabajaba frente al World Trade Center y recuerda haber respirado la nube de polvo tras los impactos, dijo al New York Post.

“Se podía saborear el polvo. Se podía saborear el combustible, la gasolina grasienta”, recordó. En el 2020 fue diagnosticada con un cáncer de timo, que pudo ser extirpado.

De igual modo, James Ryan, electricista que colaboró en las labores de reconstrucción y mantenimiento en la Zona Cero, también desarrolló cáncer de páncreas, detectado en una etapa temprana.

El abogado que representa a los miles de afectados explicó que las cifras evidencian que las consecuencias de los ataques siguen presentes. “Lamentablemente, perdemos aproximadamente dos clientes al día y vemos un nuevo certificado de cáncer cada 50 minutos”, afirmó.

Según el profesional, aún existe un importante número de personas expuestas que no recibe tratamiento. “La detección temprana marca la diferencia entre la vida y la muerte”, concluyó.