Durante años, el invierno significó un desafío para Claudia Casanga y su familia. Vecina de Renca de toda la vida, comparte su hogar con su marido, dos de sus hijos y su gata Luna y su perrita Chanel, a quienes considera parte de la familia.
Para enfrentar las bajas temperaturas, utilizaban una estufa a leña, alternativa que con el tiempo comenzó a generar más inconvenientes que beneficios. Comprar leña implicaba largos desplazamientos y un gasto permanente, mientras que el humo al interior de la vivienda y las restricciones ambientales de Santiago limitaban su uso, especialmente porque la familia buscaba proteger la salud de sus nietos.
Casanga explicó que “tú no tienes quien te la venga a entregar como los bidones de agua o el gas. Teníamos que salir hacia lados rurales: Camino Lonquén, Lampa, Batuco, Tiltil, todos esos sectores. Eso es bencina, peajes, y muchos gastos (…) entre medio igual venía leña media mojada, y un saco no te duraba una semana”.
Un cambio que llegó por recomendación
El verano pasado, una conversación con una amiga cambió la forma en que la familia enfrentaría tanto el invierno como el verano. Durante una visita a Lampa, Claudia conoció el programa impulsado por Anglo American e implementado por Enel, que reemplaza gratuitamente estufas a leña por climatizadores ultraeficientes.
“Ella tiene una parcela. Fuimos y vi que tenía aire acondicionado, cuando le pregunté por su salamandra, me dijo, ‘no, la cambié porque me ofrecieron un cambio por energía limpia’”, narró Claudia.
Motivada por esa experiencia, se inscribió un lunes a través del sitio web del programa y, apenas dos días después, el equipo de Enel ya estaba instalando el nuevo climatizador en su hogar. “Es rápido”, recalcó.
La iniciativa forma parte del plan impulsado por Anglo American, que contempla el recambio de 57 mil estufas a leña por climatizadores ultraeficientes en la región Metropolitana y algunas zonas de las regiones de O’Higgins y de Valparaíso. Los nuevos equipos no emiten humo contaminante y contribuyen a mejorar la calidad del aire al interior de las viviendas.
Un beneficio para la salud… y también para el bolsillo
La principal motivación de Claudia para postular fue la salud de su familia. Dos de sus nietos son asmáticos y pasaban gran parte del tiempo en su casa, por lo que encender la salamandra muchas veces simplemente no era una opción.
La vecina comentó que “a veces mis nietos se quedan acá y ahí no podíamos prenderla. Además, yo no sé prender el fuego, mi marido tenía que hacerlo (…) siempre estaba molestándolo. Aparte mi esposo se infartó”.
Sobre los cambios que ha visto en la salud de sus nietos, Claudia sostuvo que “ya no es como antes, que estaban ahogados y andaban con el puf, ya no se ahogan. Es increíble que no contamina nada el tema del aire acondicionado. Es muy cómodo”.
Otro aspecto que destacó fue el consumo eléctrico. Aunque inicialmente temía que la cuenta de la luz aumentara considerablemente, la experiencia ha sido distinta. “Seguimos pagando lo mismo”, afirmó Casanga.
Después de más de diez años utilizando la misma calefacción, reconoció que desprenderse de la salamandra no fue una decisión fácil. Sin embargo, aseguró que el cambio superó todas sus expectativas. “El invierno y verano son complicados (en Santiago). En invierno, poníamos la salamandra y, en verano, con los ventiladores en todas las piezas. Ahora no, un botón y listo, tengo todo temperado”, concluyó Claudia.
Quienes deseen postular al programa de recambio de estufas a leña por climatizadores ultraeficientes pueden ingresar a www.cambiatuestufagratis.cl, completar sus datos y verificar si cumplen con los principales requisitos de instalación: contar con una estufa a leña, residir en una de las comunas beneficiadas y disponer de las condiciones técnicas necesarias para la instalación.