Chile es un país con un gran desarrollo científico. Por ejemplo, en 2024 el ranking Research Leaders de Nature lo posicionó entre los más productivos en investigación y desarrollo durante la última década en Latinoamérica. Para visibilizar eso, hace dos años, la Universidad Autónoma impulsó el Premio Cultura Científica, un reconocimiento para trabajos creativos basados en la ciencia.
Este galardón nació en 2024 para destacar libros de divulgación científica dirigidos para niños y adultos. Tras el éxito de su primera edición, ha incorporado otras piezas creativas de esa área, como juegos de mesa en 2025 y podcast en 2026.
Isidora Sesnic, directora ejecutiva del Premio Cultura Científica, comentó que “reconoce las mejores obras literarias de divulgación científica producidas en Chile en el año anterior al que se da el premio. Es una iniciativa desarrollada por el Centro de Comunicación de las Ciencias de la Universidad Autónoma que busca poner en valor distintos formatos en los cuales se puede expresar”.
Esta distinción se enmarca dentro de la Cátedra UNESCO de Educación Científica para la Ciudadanía y busca reconocer el trabajo de los creadores de objetos culturales inspirados en los conocimientos, representaciones, historia y prácticas de la actividad científica.
En cuanto a su origen, la también directora de Ediciones Universidad Autónoma explicó que “nos motivó poder instalar una discusión acerca de la divulgación científica, pero llevarla un poco más allá, a un concepto que ahora está bastante en boga, que es el concepto de cultura científica (…) vimos que había una necesidad de parte de la industria, pero también desde el lado de la divulgación científica, una necesidad de reconocimiento”.
“Fortalecer la cultura científica implica hacerla parte de la discusión, ponerla en relieve, instalarla en los debates culturales, científicos y académicos. El premio busca aportar en esa línea y, sobre todo, formar audiencias y comunidades en torno ella”, concluyó.
Premio Cultura Científica 2026: conoce los ganadores
El pasado 6 de agosto, el Premio Cultura Científica llevó a cabo su tercera versión, en la que contó con 67 obras nominadas en las categorías de libro de divulgación científica para público adulto, podcast de cultura científica y libro de divulgación científica para público infantil/juvenil.
Sesnic valoró que “de esta última versión del premio Cultura Científica destaco las alianzas que pudimos formar (…) generamos alianzas con el Museo Interactivo Mirador, convenios de colaboración con Fundación Puerto de Ideas, con IBBY Chile -que es una organización de fomento lector internacional- y, además, nos patrocina el Ministerio de Ciencia. Todo esto es un motivo de orgullo para nosotros y también respalda nuestra gestión”.
En la ocasión, los ganadores fueron “Pensamiento a la intemperie”, del filósofo Abel Wajnerman y La Pollera Ediciones en la categoría adulto; en libro para público infantil/juvenil, lideró “Patagonia”, de Olaya Sanfuentes y Luisa Rivera, publicado por Editorial Amanuta; y “Volvámonos Verdes”, de Katherina Tesar y Sebastián Rodríguez, fue reconocido como mejor podcast de cultura científica.
Una característica de este premio, es que los libros infantiles/juveniles, además son evaluados por un jurado infantil. Este año, niños de entre 10 y 12 años del Liceo Juan Pablo Duarte de Providencia analizaron las 25 obras de la categoría y eligieron El favorito de los niños y niñas, que fue “Huellas en el Universo. Una historia de la materia oscura”, de Ivania Maturana y Claraboya Ediciones.
Sesnic indicó que esta novedad se instauró en 2025, tras un programa del Ministerio de Cultura. “Instalamos este jurado infantil, generamos metodologías para que pudieran participar -de hecho, ellos crearon sus propias categorías de evaluación- y tuvo un impacto súper positivo en las personas y el ecosistema del libro. También el ecosistema académico fue muy receptivo con esta actividad. Por eso la repetimos este año”.
Respecto al valor que aporta el Premio Cultura Científica a la comunidad, la directora ejecutiva manifestó que “ha sido motivante ver su trabajo reconocido. Para los ganadores, de acuerdo a las conversaciones que hemos tenido, ha sido bastante provechoso, les ha entregado visibilidad nacional y proyección internacional. Eso nos llena de orgullo y también nos pone desafíos, porque queremos seguir creciendo y aportando a la cultura científica con factura nacional”.