VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El "caso Cerimedo", que involucra al consultor argentino Fernando Cerimedo en Bolivia por intento de homicidio y desinformación, genera inquietud en el gobierno chileno. Diputados piden investigación sobre posibles lazos entre funcionarios y Cerimedo.

El “caso Cerimedo” pasó de ser un escándalo de la política latinoamericana a convertirse en un dolor de cabeza en las oficinas del Gobierno. La caída en desgracia del consultor argentino Fernando Cerimedo —actualmente en prisión preventiva en Bolivia investigado por el intento de homicidio de su pareja embarazada, además de ser indagado por maniobras de desinformación y granjas de bots— abrió un flanco bien complejo en La Moneda.

Ante el silencio del Ejecutivo frente a los oficios parlamentarios, los diputados Luis Cuello (PC) y Juan Santana (PS) no esperaron más y llegaron directo a la Contraloría General de la República (CGR) para pedir que se ponga ojo e investigue los eventuales lazos entre funcionarios públicos y el entorno del estratega digital.

Diputados presionan para que se investiguen nexos de Cerimedo en Chile

El presidente José Antonio Kast hoy intentó frenar el ruido asegurando que, si bien conoce a Cerimedo, en ninguna de sus campañas ha trabajado con él y que el Gobierno no mantiene asesorías con el argentino.

Por su parte, el ministro Martín Arrau reconoció su labor en la campaña digital del entonces candidato Kast, aunque aseguró que todo fue hecho con personas reales, a la vez que vínculos directos o contrataciones con el consultor.

Para el diputado Luis Cuello, la explicación “no pega ni junta” y exigió explicaciones formales por escrito.

“Son explicaciones que son poco creíbles, es decir, no basta solamente con negar. El ministro Arrau ha reconocido que él fue parte de un equipo que hacía estrategia, que instalaba trending topics, que definía contenido político; sin embargo, no ha respondido a qué responde ese contenido político (…)”

Para el parlamentario, aún hay mucho que desde La Moneda deben explicar y acusó tanto al presidente como al ministro de no hablar con la verdad:

“El Gobierno ha optado por el camino fácil de negar todo sin dar explicaciones coherentes ni consistentes. Es evidente que el presidente no dice la verdad, no está diciendo la verdad, ni él, ni tampoco el ministro Martín Arrau, al deslindar responsabilidad y negar tres veces a este personaje”.

“No le creemos al presidente Kast”

Desde el Partido Socialista, el diputado Juan Santana puso la mirada sobre colaboradores que hoy operan en el corazón de La Moneda, apuntando a la encuesta encargada a Cerimedo en el primer proceso constituyente y financiada para influir en la agenda pública:

“Al señor Cerimedo se le contrató para realizar una encuesta en el primer proceso constituyente, una encuesta que distó mucho de los resultados finales de ese plebiscito. Esa encuesta fue difundida por un diario de circulación nacional y eso no fue casualidad. Eso fue una estrategia y alguien la financió”, dijo.

“Entonces, cuando el presidente Kast se desentiende y toma distancia de este tipo de consultorías, nosotros derechamente no le creemos al presidente Kast. No le creemos. Y por eso recurrimos a las instituciones públicas que están encargadas de esclarecer este tipo de situaciones para que estas puedan verificar si existe un vínculo o no por parte de los actuales funcionarios del Gobierno de Kast con el señor Fernando Cerimedo. De serlo así, sería sumamente vergonzoso y grave para nuestra democracia y para nuestro sistema político.”

En ese escenario, los parlamentarios solicitaron a la CGR que “pueda obligar al gobierno a que responda a los oficios que el diputado Santana ha enviado en función de dilucidar cuáles son estos vínculos eventuales entre funcionarios de gobierno con esta red de Cerimedo”.

Con la denuncia ingresada en la Contraloría y el ambiente político caldeado, la pelota queda en la cancha de los organismos de control. La oposición promete presionar hasta que se aclare hasta qué punto la “maquinaria digital” y las encuestas del polémico asesor argentino llegaron a Chile para instalarse en las dependencias de La Moneda.