Desde el puerto del Callao, el Muelle Sur se ha consolidado como el motor logístico que impulsa al Perú en el escenario regional, avanzando en paralelo al desarrollo del imponente megapuerto de Chancay.
La expansión de su capacidad y la magnitud de las inversiones proyectadas colocan a este terminal como un eje estratégico para la economía nacional y la conexión con los mercados internacionales.
El gerente general de DP World Callao, Marco Hernández, describió recientemente el proceso que ha convertido al Muelle Sur en un referente portuario del Pacífico sudamericano.
“Nosotros este año cumplimos veinte años, porque firmamos en el 2006 el contrato de concesión con el Estado peruano por un monto de inversión obligatorio de seiscientos millones de dólares”, explicó Hernández en RPP Noticias.
A lo largo de dos décadas, la compañía superó ampliamente esa cifra inicial y hoy suma más de mil millones de dólares en obras ejecutadas, de los cuales cerca de cuatrocientos millones corresponden a inversiones voluntarias fuera del contrato.
Su mayor negocio
DP World, multinacional con sede en Dubái y operaciones en ochenta terminales en el mundo, ha identificado al Perú como su mayor negocio en la región.
Así lo explicó Hernández: “Dentro de esos ochenta puertos en el mundo está la inversión de DP World en Callao y es de lejos una de las más relevantes para todo el portafolio”.
El ejecutivo subrayó que el crecimiento portuario ha ido de la mano del desarrollo económico del país y que el terminal, conocido también como el “muelle sur”, ha sido clave para que los productos nacionales accedan de manera directa a cincuenta y dos países, sin pasar por puertos intermedios.
De acuerdo con cifras compartidas por Hernández y recogidas por BioBioChile, el flujo de contenedores movilizados por el Muelle Sur pasó de novecientos mil en 2009 a dos millones cien mil en 2025, solo en esa instalación.
“El año pasado, gracias a la inversión, hemos movilizado dos millones cien mil contenedores”, detalló. Para el 2026, DP World espera cerrar con dos millones doscientos mil TEU (contenedores equivalentes a veinte pies), un incremento de ciento treinta y cinco por ciento desde el inicio de operaciones.
El impulso inversor no se detiene. DP World Callao ha presentado al gobierno peruano una propuesta para invertir mil trescientos millones de dólares adicionales, con el objetivo de duplicar la capacidad del terminal y extender la concesión hasta 2066.
“Queremos seguir invirtiendo, hay que seguir creciendo, por esta puerta, hay que invertir mil trescientos millones de dólares adicionales de los mil que ya invertimos para duplicar la capacidad de la terminal y poner setenta por ciento más de capacidad en grúas pórtico, mejorar las vías de acceso, que es la actual cuello de botella del puerto del Callao, crear el antepuerto, que es un proyecto que se tiene en el tintero casi quince años”, afirmó Hernández.
30 años más
El contrato de concesión actual vence en 2036, pero DP World plantea la extensión por treinta años más. Hernández advirtió que, sin nuevas inversiones, la capacidad podría verse ajustada en 2028, año en el que las proyecciones indican un volumen cercano a los dos millones seiscientos mil contenedores.
“Prevemos que la demanda de contenedores del Perú va a seguir creciendo y si no realizamos inversiones mañana, va a haber un punto de inflexión en el 2028, que está acá nomás a la vuelta de la esquina”, señaló.
El plan de expansión se estructura en tres etapas. La primera contempla una inversión de aproximadamente doscientos cincuenta millones de dólares en la mejora de los accesos viales y la construcción del antepuerto, una zona externa destinada a organizar el ingreso de camiones y facilitar la logística terrestre.
Según reportes portuarios, este espacio resulta decisivo para reducir la congestión que históricamente ha afectado al puerto y para optimizar el flujo de carga hacia y desde el terminal.
La segunda fase del proyecto, detallada por Hugo Amarillo Cordero, especialista en administración pública, prevé la renovación del parque de grúas y el equipamiento portuario.
“DP World plantea sustituir dieciocho grúas de patio y seis grúas pórtico de muelles mediante una inversión cercana a doscientos cuarenta millones de dólares”, escribió Amarillo Cordero.
Esta modernización permitirá incrementar la productividad y reducir los tiempos de atención a las naves, un aspecto esencial para mantener la competitividad en el tránsito marítimo internacional.
Un nuevo muelle
La etapa de mayor envergadura implica la construcción de un nuevo muelle de cuatrocientos cincuenta metros, con cinco grúas pórtico y doce grúas de patio adicionales, y un canal de acceso de más de dieciocho metros de profundidad.
El objetivo es atender simultáneamente un mayor número de embarcaciones y responder al crecimiento proyectado de la demanda, elevando la capacidad del terminal a cerca de cinco millones de TEU.
Hernández resumió la visión de la empresa: “Lo que nosotros proponemos es en el 2030 construimos a la firma de la extensión, construimos en el 2030 y en el 2033, sin gatillos de volumen para garantizar que la infraestructura portuaria se haga”.
El modelo de gestión de DP World Callao también ha apostado por la innovación tecnológica. Hernández relató que, en el marco del vigésimo aniversario de la compañía en Perú, se inauguraron las primeras grúas pórtico de patio operadas a control remoto y con un nivel avanzado de automatización.
“La interacción humana es para coger el contenedor y desencrocharlo, de ahí la máquina hace todo el recorrido. Esperamos cerrar este año entre diez y once grúas pórtico de patio. Y el próximo año se incorpora nuestra primera grúa de muelle también operada a control remoto”, indicó.
Esta tecnología está orientada a disminuir los tiempos muertos y mejorar la seguridad y ergonomía del personal, con una meta de reducción del 26 % en las pausas operativas.
Impacto de las inversiones
El impacto de las inversiones en el Muelle Sur se extiende a la eficiencia de la cadena logística nacional. Antes de la gestión de DP World, el ritmo de embarque y descarga era de ocho o nueve contenedores por hora; hoy, la cifra bordea los treinta movimientos por hora por grúa.
“Eso ha traído DP World en el muelle sur”, expuso Hernández. Además, la empresa ha invertido en descarbonización, incorporando equipos eléctricos y tecnología ShorePower para reducir emisiones de CO2 equivalentes, un proceso que ha significado una inversión de ciento cinco millones de dólares y ha reducido la huella ambiental del terminal.
La posición estratégica del puerto del Callao permite conexiones directas con Asia, Norteamérica, Europa y otros destinos de América Latina. El terminal atiende a trece millones de personas, aproximadamente un tercio de la población peruana, y opera con diecinueve de los veinticinco servicios marítimos que llegan al país.
Hernández ilustró la dimensión de la conectividad: “De los treinta y tres servicios que manejamos, tenemos un alcance de cincuenta y dos puertos en el mundo, nueve servicios semanales al Asia”.
La presencia de nuevos actores en la costa del Pacífico sudamericano, como el megapuerto de Chancay, ha sido interpretada por Hernández como una oportunidad para fortalecer la oferta logística nacional.
“Consideramos que más que competencia son infraestructuras portuarias complementarias”, sostuvo. DP World Callao se enfoca en el hinterland más importante del país y mantiene su propuesta de valor en la importación y exportación de contenedores.
El desarrollo de talento humano ha sido otro de los pilares de ese modelo en Perú. “Somos mil ciento veinticinco personas que trabajamos en DP World”, detalló Hernández, quien recordó que muchos empleados comenzaron en posiciones básicas y fueron formados hasta operar equipos de alta tecnología. La compañía cuenta con programas de capacitación continua y con iniciativas de inclusión, como el programa Mujer Camionera.
El futuro del Muelle Sur se proyecta sobre la base de las inversiones presentadas y la extensión de la concesión. La compañía sostiene que la demanda logística continuará en aumento y que el puerto debe prepararse para absorber ese crecimiento.
“Siempre piensen en grande, nunca en chiquito”, aconsejó Hernández a quienes aspiran a posiciones de liderazgo en el sector.
El reto logístico para el país no solo depende de la infraestructura portuaria, sino también de la integración con vías terrestres, almacenes y sistemas de información. “La competitividad portuaria depende de toda la cadena y no solamente de las grúas”, subrayó Amarillo Cordero.
El avance del Muelle Sur, junto al desarrollo de Chancay y la conexión con otros terminales como Paita, configura una plataforma que busca potenciar la posición del Perú como puerta de acceso al comercio global.