Accidente cerebrovascular: cómo identificar síntomas y factores que elevan el riesgo de sufrir un ACV
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Un accidente cerebrovascular (ACV), conocido también como ictus, ataque o derrame cerebral, es una enfermedad grave que provoca la interrupción del flujo de sangre hacia el cerebro.
Esta lesión se ha transformado en una de las emergencias médicas cardiovasculares más preocupantes dado su gravedad y secuelas que puede causar al paciente afectado. Según datos del Ministerio de Salud (Minsal), en Chile mueren cerca de 40.000 personas al año a causa de los ACV.
Para el médico David González, gerente de modelamiento preventivo de IST, esto significa que las arterias que transportan la sangre se ven afectadas, ya sea porque existe un bloqueo (es decir, algo que las obstruye) o porque la arteria se rompe.
“Cuando ocurre una ruptura, la sangre deja de llegar correctamente a una zona del cerebro, ya que comienza a derramarse o a salir por lugares que no corresponden”, explicó el profesional.
Existen dos tipos de accidente cerebrovascular: isquémico y hemorrágico.
Cuando se produce una obstrucción en el tránsito o flujo de la sangre, se denomina accidente cerebrovascular isquémico. En este caso, la sangre no logra llegar a una parte del cerebro debido a un coágulo, que es lo más frecuente.
El segundo tipo es el accidente cerebrovascular hemorrágico, que ocurre cuando se produce la ruptura de un vaso sanguíneo.
¿Cómo identificar si una persona sufre un ACV?
Existen señales de alerta que permiten identificar claramente cuando una persona sufre un derrame cerebral. “Para cualquiera de los dos tipos (isquémico y hemorrágico), como se interrumpe el flujo de sangre al cerebro, los síntomas son bastante similares”, detalló el doctor González.
Existen tres señales clave: primero, debilidad o pérdida de fuerza en un brazo o en un lado del cuerpo. El segundo síntoma es la caída o parálisis facial, es decir, la cara se deforma porque una mitad deja de responder (la sonrisa se desvía).
El tercero es la dificultad para hablar, lengua trabada o problemas para entender. “La persona que lo presencia nota que quien lo sufre comienza a balbucear y a perder la capacidad de comunicarse con claridad”, comentó el experto del IST.
El médico puntualizó que “frente a cualquiera de estos signos, hay que reaccionar rápidamente y no esperar a ver si se pasa. Si se identifican estos síntomas, se debe trasladar de inmediato a la persona a un servicio de urgencia hospitalario”.
“Hay que reforzar que, en este caso, el tiempo lo es todo. El tiempo es lo que va a definir cuánto se puede recuperar y qué tan efectivo será el tratamiento del accidente cerebrovascular”, agregó.
¿Qué factores de riesgo pueden causar un ACV?
Existen diversos factores de riesgo que pueden aumentar la probabilidad de sufrir un ACV. En general, estos están relacionados con hábitos cotidianos del paciente, los cuales pueden modificarse y prevenirse esta enfermedad oportunamente.
Habitualmente el accidente cerebrovascular se produce con mayor frecuencia en personas que tienen enfermedades crónicas. Estas enfermedades pueden ser, por ejemplo, hipertensión arterial, diabetes o problemas de colesterol.
Al respecto, el Dr. González aseveró que “muchas veces, el hecho de que estas condiciones no estén bien controladas es una de las principales razones”.
Otro factor de riesgo importante es el tabaquismo. Las personas fumadoras tienen mayor riesgo, ya que el cigarro favorece la formación de placas de colesterol, las cuales muchas veces son las causantes de estos accidentes.
“Todas estas son enfermedades o condiciones crónicas que deben tratarse. Incluso el tabaquismo, que actualmente está incluido en el GES, para que las personas fumadoras puedan dejar de hacerlo y, con ello, reducir el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular”, comentó el profesional de la salud.
¿En qué consiste el tratamiento de un accidente cerebrovascular?
De acuerdo con la clínica estadounidense Mayo, el tratamiento de emergencia dependerá de si estás teniendo un accidente cerebrovascular isquémico o hemorrágico.
“Durante un accidente cerebrovascular isquémico, los vasos sanguíneos del cerebro están obstruidos o estrechados. Durante un accidente cerebrovascular hemorrágico, hay sangrado en el cerebro”, informó la entidad norteamericana.
Vale precisar que los tratamientos también van a depender de si existe una “ventana terapéutica”, que generalmente es de entre cuatro y cinco horas.
Dentro de ese tiempo es posible realizar un tratamiento llamado trombólisis intravenosa, que consiste en administrar un fármaco cuyo objetivo es disolver el coágulo que está provocando el accidente cerebrovascular.
“Lo más importante es tener presente que el accidente cerebrovascular es una urgencia; de hecho, una emergencia. Esto significa que cada minuto que pasa es un posible territorio del cerebro que se puede perder. Por eso, debe detectarse de inmediato y la persona tiene que dirigirse rápidamente a un servicio de urgencia”, dijo González.
En otros casos, cuando ya se ha superado esa ventana y la condición del paciente lo permite, y también dependiendo de la tecnología disponible, se puede realizar una trombectomía. Este es un procedimiento más invasivo, una cirugía en la que, mediante la canalización de los vasos sanguíneos, se logra extraer el coágulo de forma mecánica.
Este procedimiento puede realizarse, en algunos casos, durante las primeras 24 horas, y va a depender de las características del paciente, de que se encuentre estable y de otros factores.
Finalmente, el médico del IST enfatiza que lo más importante es reconocer los síntomas y acudir de inmediato a urgencias, porque “cada minuto que pasa es cerebro que puede no recuperarse”.
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