Opinión
Miércoles 01 agosto de 2018 | Publicado a las 16:02
Redes sociales: alcances para el nuevo milenio
Publicado por: Tu Voz
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Una cantidad no despreciable de intelectuales y estudiosos dedicados al comportamiento y pr√°cticas sociales del nuevo siglo, han llamado sistem√°ticamente la atenci√≥n sobre los alcances y consecuencias de las llamadas ‚Äúredes sociales virtuales‚ÄĚ.

Bajo esta denominación caben una serie de relaciones entre personas, grupos o asociaciones mayores con intereses comunes y cuyo canal de comunicación es internet.

Los efectos de estas nuevas formas de relaciones humanas son insospechados y vale decir que esta verdadera revolución comunicacional no tiene precedente alguno a nivel de escala y masificación planetaria.

Claramente, refleja una de las mayores expresiones de lo que en 1961 Marchall McLuhan llam√≥ ‚ÄúAldea Global‚ÄĚ.

En la actualidad, millones de personas de forma simultánea pueden acceder a través de Facebook, Twitter, Instagram o SnapChat a una misma noticia, fenómeno o acontecimiento desde distintas localizaciones geográficas y dar una opinión fundada o infundada sobre el particular.

No obstante, los beneficios que estas redes conllevan en términos del acceso a toneladas de información cada segundo, no es menos cierto que estas se han transformado también en formas de ajusticiamiento social, repudio, condena e, incluso, incitación a la violencia contra grupos, nacionalidades o minorías adscritas a creencias u opciones específicas.

En un sentido, por ejemplo, las redes sociales han sido el medio por el cual puede ajusticiarse a un abusador sexual ‚Äďhecho que en los √ļltimos meses ha sido la t√≥nica en Chile- exponi√©ndolo al escarnio p√ļblico a trav√©s de una visibilizaci√≥n inmediata y lapidaria (acto que muchas veces avanza con mayor rapidez que la propia justicia institucional).

Lo anterior ha permitido probablemente ‚Äďy a buena hora- que los √≠ndices de abuso vayan gradualmente disminuyendo por el p√°nico que suscita la exposici√≥n global de un acto irracional e inmoral que antes quedaba limitado a una escala menor, en los rincones de la burocracia del sistema penal.

Todo ello ha beneficiado claramente a las víctimas, que ven una justicia no solo legal sino social con mayores consecuencias nefastas para los victimarios.

Paralelamente, estas redes han servido tambi√©n para cometer las mayores injusticias contra todo tipo de personas y sin argumentos plausibles, dado el poco juicio y criterio que a veces impera para ‚Äúcriticar‚ÄĚ y denostar a alguien.

Si asumimos con profundidad que las redes sociales se convirtieron ‚Äďsobre todo a partir del a√Īo 2000- en la herramienta m√°s utilizada por la gente para resolver cuestiones privadas o p√ļblicas, adem√°s del √©xito medi√°tico asegurado por la repercusi√≥n inmediata que alcanzan, podemos observar que su utilizaci√≥n negativa ha socavado los cimientos de la prudencia y la sensatez humana.

Este socavamiento puede ser el resultado de la poca empatía para ponerse en el lugar de ese otro al que se cuestiona, sin fundamento o simplemente por rencor injustificado.

Lisa Fotios | Pexels (CCO)
Lisa Fotios | Pexels (CCO)

A√ļn m√°s, solo por creer, a buenas y a primeras, que ese otro me ha ofendido o pasado a llevar o simplemente por el goce de un twittero an√≥nimo de destruir, recordando que un gran porcentaje de los mensajes por redes sociales est√°n dirigidos a ventilar errores estigmatizando a diversos usuarios y no usuarios de internet.

Lamentablemente, las redes sociales fortalecen la construcción de estereotipos sociales que gozan de estabilidad en la percepción social de todo tipo de alteridad.

A modo de ejemplo, a√ļn fresca en la memoria de los chilenos esta esa falsa acusaci√≥n de abuso en el Metro de Santiago, en donde una joven, sin mayor constataci√≥n y certeza, public√≥ en Facebook que un hombre mayor la habr√≠a abusado (refiri√©ndose a tocaciones indebidas).

Quedar√≠a demostrado ante la justicia que esto no fue as√≠ e incluso el hombre habr√≠a iniciado una causa por injurias graves. Sin embargo, el da√Īo estaba hecho; el hombre aclar√≥ que le trajo perjuicios en su vida familiar y laboral.

Este socavamiento puede ser el resultado de la poca empatía para ponerse en el lugar de ese otro al que se cuestiona, sin fundamento o simplemente por rencor injustificado
- Germ√°n Morong Reyes

Allí la joven no ponderó las repercusiones que su denuncia conllevaría en una actitud poco empática y sin averiguación a fondo. No quiero aquí sostener que toda denuncia sea infundada y que sí existen abusadores que se esconden por doquier, pero en muchos casos se hace masivo y definitivo el estereotipo negativo de inocentes.

Con todo, la existencia insoslayable de las redes sociales y la repercusión mediática e instantánea que estas producen, nos debería llevar como sociedad a reflexionar sobre el uso moral que estas debiesen implicar.

Debemos ense√Īar a nuestros hijos y estudiantes a manejarse con respeto y √©tica en tales redes. Incluso, algunos especialistas hablan de una verdadera ‚Äúformaci√≥n en ciudadan√≠a digital‚ÄĚ que debiese estar como asignatura en los colegios en funci√≥n de la formaci√≥n de una actitud responsable y emp√°tica frente a todo tipo de personas.

Debemos ense√Īar sobre las consecuencias de decir determinadas cosas o mostrar tal o cual imagen sobre el argumento de que la convivencia humana en el siglo XXI debe apartar la violencia social, elemento end√©mico a la era digital.

Germ√°n Morong Reyes
Centro de Estudios Históricos
Universidad Bernardo O’Higgins

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