Señor Director,

El sistema de salud se sostiene en el trabajo articulado de equipos diversos y altamente especializados, donde la Tecnología Médica cumple un rol estructural e indispensable.

En Chile, considerando millones de prestaciones realizadas por tecnólogas y tecnólogos médicos en el sistema de salud, su quehacer es clave para el diagnóstico, tratamiento, seguimiento y la toma de decisiones clínicas.

Este ejercicio profesional está presente en todos los niveles de atención y a lo largo de todo el ciclo vital, desde etapas previas al nacimiento hasta la vejez, incluyendo también procesos diagnósticos y analíticos posteriores al fallecimiento.

Pese a esta realidad, el Código Sanitario vigente mantiene una brecha relevante al reconocer solo una de las cinco menciones de la profesión, generando vacíos normativos que afectan la coherencia del sistema y la seguridad de la atención.

Actualizar el Código Sanitario para incorporar plenamente a la Tecnología Médica no es solo una discusión administrativa, sino una decisión ética y política vinculada a la dignidad humana y a la responsabilidad social del Estado en salud.

Hoy, esta tarea se encuentra radicada en la Comisión de Salud de la Cámara de Diputadas y Diputados, cuyo trabajo resulta clave para avanzar hacia una regulación justa y coherente.

En este contexto, es necesario, imperativo y justo que las cinco menciones de la Tecnología Médica —Bioanálisis Clínico Molecular, Hematología y Medicina Transfusional; Imagenología, Radioterapia y Física Médica; Morfofisiopatología y Citodiagnóstico; Oftalmología y Optometría; y Otorrinolaringología— sean reconocidas integralmente, reconociendo plenamente el valor de la tecnología médica para el país y su aporte transversal y permanente a la atención de salud chilena. Porque, en definitiva, cinco somos uno.

Teresa Pino Collipal
Presidenta Nacional
Colegio de Tecnólogos Médicos de Chile