La UEFA ha activado su maquinaria disciplinaria tras los incidentes ocurridos en el duelo entre el Benfica y el Real Madrid (0-1) en la ida del ‘play-off’ de la Liga de Campeones 2025-2026.
El organismo designó a un inspector de ética y disciplina para investigar las acusaciones de comportamiento discriminatorio que habrían tenido como protagonista al argentino Gianluca Prestianni y como destinatario al brasileño Vinicius Júnior. La institución aseguró que ofrecerá más información “en su debido momento”.
En caso de comprobarse el agravio racista, el argentino se expone a una gravísima sanción. De acuerdo al reglamento del ente rector del fútbol rueopeo, a Prestianni podría caerle un castigo de al menos diez partidos.
El partido en Lisboa quedó marcado por una interrupción de casi ocho minutos en el minuto 49, después de que Vinicius denunciara un presunto insulto racista tras celebrar el único gol del encuentro con un baile junto al banderín de córner.
El árbitro francés François Letexier activó el protocolo antirracismo, mientras varios jugadores, entre ellos Kylian Mbappé, amagaban con abandonar el campo en señal de protesta.
Mbappé fue contundente al explicar lo sucedido. “Lo que he visto es muy claro, el número 25 ha dicho cinco veces a Vini que eres un mono… No se puede aceptar este tipo de actitud. Es maravilloso jugar la Champions pero dar este tipo de imagen es terrible para el fútbol mundial”, dijo.
Prestianni negó las acusaciones horas después en redes sociales. “En ningún momento dirigí insultos racistas al jugador Vinicius Junior, quien lamentablemente malinterpretó lo que cree haber escuchado. Jamas fui racista con nadie”, escribió, asegurando además haber recibido amenazas por parte de futbolistas del conjunto blanco.
Vinicius, por su parte, respondió con un mensaje directo: “Los racistas son, ante todo, cobardes” y “necesitan ponerse la camiseta en la boca para demostrar lo débiles que son”. Además, añadió que “pero tienen, a su lado, la protección de otros que, teóricamente, tienen la obligación de castigar. Nada de lo que ocurrió hoy es novedad en mi vida ni en la de mi familia”.
Más allá del presunto episodio racista, el organismo europeo también investigará el lanzamiento de objetos desde la grada -uno de los cuales impactó en el delantero brasileño- y la expulsión del DT del Benfica, José Mourinho, en el minuto 84 por protestar y reclamar una segunda amarilla para Vinicius. El entrenador no podrá sentarse en el banquillo del Bernabéu en el partido de vuelta.
El caso vuelve a poner bajo la lupa el protocolo antirracismo aprobado por la UEFA en 2009, que contempla un procedimiento en tres fases: advertencia y anuncio por megafonía, suspensión temporal y, como último recurso, suspensión definitiva del encuentro. Tras la aplicación del primer y segundo paso en Lisboa, el expediente pasará ahora a las autoridades disciplinarias, que deberán determinar si los hechos derivan en sanciones y qué consecuencias tendrán para los implicados.