Nuevos antecedentes surgieron respecto a la presunta autoría detrás del megaincendio que afectó a la región del Bío Bío el pasado 17 de enero. Esto, porque habría una nueva persona que estaría vinculada a este y otros siniestros en la zona.
Se trata de Arturo Miguel Pedreros Chandía (65), conocido como “Mono Porfiado” o “el hombre de los perros”. Según un reportaje de Reportea, el sujeto fue visto por un guardabosques en dos focos de incendio consecutivos en la comuna de Penco, los días 13 y 15 de diciembre, cerca de un mes antes del megaincendio.
La segunda vez, el trabajador lo increpó y le preguntó por qué venía desde el foco. Pedreros respondió: “Estaba ahí, ayudando a agarrar el fuego con la mano, y no me quemé: mire”. Posteriormente, fue abordado por Carabineros.
El citado medio indagó en su historia y estableció que vivía en condiciones precarias, en una “casa” ubicada a 1,5 kilómetros del foco del día 13 y a la misma distancia del registrado el 15. Era reconocido por vecinos del sector por desplazarse junto a sus perros y por mantener, en ocasiones, una actitud violenta.
Cuando fue visitado ese mismo 15 de diciembre, reconoció que había ido al monte —donde se produjo uno de los focos— a quemar un libro de su madre, porque estaba “cargada” por espíritus y debía “liberarla”.
En esa línea, vecinos señalaron que Pedreros suele encender fuego, que habría agredido a otras personas y que, tras denuncias y detenciones, era liberado debido a su estado de salud mental.
Desaparición del “hombre de los perros”
“El hombre de los perros” dejó de verse en el sector el 19 de diciembre, luego de que se emitiera un reportaje de Meganoticias titulado “Pirómanos sin Control: ¿Quiénes están detrás de los incendios en el Biobío?”, en el que aparece.
Con el paso de los días, llegó el 17 de enero, fecha en que se inició el megaincendio. De acuerdo con el testimonio de Karla Pérez, residente del sector, en jornadas previas —el 8 y 12 de ese mes— observó a un hombre acompañado de perros iniciando pequeños focos de fuego. Sus características coincidirían con las de Pedreros.
El relato de Pedreros y la coincidencia con el foco en Trinitarias
El sujeto volvió a ser contactado el 12 de febrero. Se encontraba en la carretera, camino a su vivienda, y conversó con el citado medio sobre el megaincendio, relatando lo ocurrido con amplio detalle. Según su versión, la mañana del 17 de enero fue al basural de Penco —como acostumbra hacerlo para recuperar objetos desechados— y encontró una tela blanca, la cual decidió quemar.
“Hice una fogata para liberarme de los brujos”, aseguró. Añadiendo que el viento avivó las llamas y que debió realizar cortafuegos para evitar que el fuego se propagara.
Cabe destacar que un registro del incendio ubica el foco principal —en el Fundo Trinitarias— precisamente en el lugar donde “el hombre de los perros” dijo haber encendido su fogata.
Durante la conversación, también indicó que fue brigadista, lo que explicaría su conocimiento sobre incendios. Además, relató que personal de la PDI lo encontró a orillas del río Andalién y le solicitó retirarse. Agregó que, al caer la noche de ese 17 de enero, debió rodear el cerro para llegar al río, ya que, tras realizar un segundo cortafuego, quedó encerrado por las llamas.
Según el medio, entregó su versión con gran precisión e incluso afirmó que ese día llegó al Puente Trinitarias a las 23:00 horas, coincidiendo con la hora en que otro vecino —con quien habría mantenido un fuerte conflicto— aseguró haberlo visto en ese lugar.
Esquizofrenia y vinculación con otro foco
Finalmente, Reportea señala que se contactó con Miriam Jaque Rubilar, a quien Pedreros llama “hermana” o “esposa”. En realidad, se trata de una mujer con esposo e hijos, quien padece una grave enfermedad. Ella relató que lo conoce desde los 13 años; que su madre lo abandonó cuando era pequeño; que se crio solo; y que padece esquizofrenia.
Asimismo, contó que él le había confesado que quemó un libro de su madre en el monte. “No quería darme cuenta…”, admitió.
Lo último que se sabe del “hombre de los perros” es que el viernes 13 de febrero un vecino lo vio tras iniciarse un nuevo foco de incendio bajo el puente Trinitarias. Según el medio, cuando Carabineros llegó al lugar, ya no estaba. Ese mismo día fue trasladado al Hospital Las Higueras y su familia tendría previsto ingresarlo a un hospital psiquiátrico.