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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La balsa San Javier, vital para conectar comunas en Los Ríos, lleva dos semanas sin operar debido a problemas administrativos. Tras licitación fallida, se busca aumentar subsidios estatales para atraer a operadores. Si trámites fluyen, podría reanudar operaciones el sábado. Vecinos critican retrasos que impactan en tiempos de viaje y emergencias, como un incendio forestal reciente.

Continúan las gestiones administrativas para que vuelva a funcionar la balsa San Javier entre las comunas de Máfil y Los Lagos, región de Los Ríos.

En ese sentido, hay molestia en la comunidad por el retraso en los tiempos de viaje y la falta de respuesta oportuna ante emergencias.

Más de dos semanas lleva parado el conocido balseo San Javier, que cruza el río Calle Calle y permite a vecinos de Antilhue, Pishuinco, Quesquechán, el fundo San Javier, Pupunahue y otros sectores conectarse entre ambas comunas con agilidad.

El problema es administrativo. A finales de enero terminó la licitación y durante la primera semana de febrero el Gobierno anunció la adjudicación del nuevo proceso. Pero cuando estaba casi todo listo, el operador desistió.

Luego se solicitó al Ministerio de Transportes aumentar el monto del subsidio que entrega el Estado para la operación de la balsa, para que sea más atractivo a los operadores participar en el proceso.

Consultado nuevamente por La Radio, el delegado Presidencial, Jorge Alvial, explicó que el ministerio aumentó los subsidios a nivel nacional y por ley eso debe pasar por la Contraloría, que debe dar el visto bueno.

Aunque se están haciendo gestiones para agilizar el proceso, por lo que según la autoridad, si todo el papeleo marcha bien, el sábado podría estar funcionando la balsa.

Eso sí, Alvial recalcó que la fecha es tentativa, a la espera que los trámites administrativos se realicen de buena forma.

Además, indicó que hay un operador interesado, correspondiente al mismo que estaba a cargo de la balsa hasta la licitación que terminó en enero, pero no se descarta que el trato directo se adjudique a este u otro operador.

En cualquier caso, el tiempo que ha estado detenida la balsa es excesivo a juicio de la presidenta de la Junta de Vecinos de Quesquchán, Lorena Matus, quien criticó los retrasos, por el aumento en los tiempos de viajes, especialmente en las emergencias.

En ese sentido, narró que el pasado lunes hubo un incendio forestal en las cercanías. Los más cercanos, con la balsa operativa son los bomberos de Antilhue, pero sin este medio de transporte, el viaje se les hizo más largo.

La dirigenta vecinal añadió que la balsa San Javier también es usada por personas ligadas a la agricultura en ambas comunas, por lo que la ausencia del servicio aumenta los tiempos de viaje y los costos.

Finalmente, añadió que el incendio forestal del lunes aumentó la molestia de los vecinos, que exigen contar a la brevedad con la balsa operando nuevamente.