El ministro Fernando Rabat tiene una acusación constitucional en camino y un problema dentro de las propias filas del Gobierno. Tras la sesión especial de este miércoles, diputados de RN y la UDI se sumaron a la petición para que el presidente José Antonio Kast le solicite la renuncia. Otros se abstuvieron de respaldar esa solicitud, pero tampoco votaron para rechazarla.
La señal llega cuando la oposición ya comenzó a redactar el texto contra el ministro de Justicia por las rebajas de condena a sentenciados por delitos sexuales contra menores. Aunque esa votación todavía no tiene fecha, lo ocurrido ayer abrió una pregunta para La Moneda: con cuántos votos contará para defender a Rabat.
Pese a reconocer que hubo un error, el Gobierno mantiene su respaldo al ministro y a sus subsecretarios, Luis Silva y Pablo Mira. Kast volvió a defender este jueves que la discusión debe centrarse en el sistema judicial y no en una sola persona.
Los votos de derecha que complican a Rabat ante la AC
Hay parlamentarios oficialistas que no están dispuestos a apoyar la continuidad de Fernando Rabat, puesto que comprometería sus propias carreras políticas. Especialmente para aquellos que han desarrollado una trayectoria con un discurso basado en la protección de la infancia.
En ese escenario, la Cámara aprobó este miércoles por 68 votos a favor, 42 en contra y siete abstenciones una resolución que pide a Kast la salida de Rabat, Silva y Mira. La solicitud no obliga al mandatario a removerlos, pero dejó a la vista las diferencias dentro del oficialismo y que el ministro no tiene asegurado el apoyo de todo su sector.
Entre quienes apoyaron estuvieron Carlos Chandía, de RN; las diputadas UDI Alejandra Valdebenito y Ximena Naranjo; las independientes vinculadas a esa bancada, Marlene Pérez y Natalia Romero; y Hotuiti Teao.
A eso se sumaron seis abstenciones de RN y la UDI: En Renovación Nacional fueron Juan Carlos Beltrán, Ximena Ossandón y Francisco Orrego. En el gremialismo, su presidente, Guillermo Ramírez, además de Flor Weisse y Marco Antonio Sulantay.
Es en ese contexto que ha trascendido que La Moneda iniciaría conversaciones con los parlamentarios para evitar que esas diferencias se traduzcan en apoyos a la acusación.
Kast mantiene su respaldo y apunta al sistema
Mientras la oposición prepara la acusación, el presidente volvió a intervenir en la discusión durante una actividad en el Bío Bío: “Todo el debate que se está dando hoy día en torno al sistema judicial no es en torno a una persona. Es en torno al sistema judicial completo”, sostuvo Kast.
El mandatario planteó que las responsabilidades alcanzan al Poder Judicial, al Congreso, a su administración y al gobierno anterior. Así, mantuvo su defensa de Rabat pese a los cuestionamientos que también surgieron desde la derecha.
Una postura similar expresó el diputado RN Luis Pardo, quien llamó a concentrarse en una salida legislativa: “Tenemos dos opciones, concentrarnos en solucionar el problema que el gobierno anterior no hizo nada y que este gobierno cometió un grave error que también reconoció, o concentrarnos en destituir un ministro”, señaló.
El PDG también deberá definir sus votos
Otro foco está en el Partido de la Gente. Su jefe de bancada, Juan Marcelo Valenzuela, manifestó que está en contra de acusar a Rabat, pero adelantó que respetará lo que resuelva el grupo.
Según informó Radio Bío Bío desde el Congreso, la bancada tiene posiciones divididas y buscará adoptar una decisión conjunta mediante un mecanismo interno. Sus votos podrían ser claves para el futuro de la ofensiva.
De acuerdo con las estimaciones recogidas por la radio, la acusación podría llegar a la Sala entre la segunda semana y tercera semana de noviembre. Ese calendario dependerá de cuándo se presente y cómo avance su tramitación.
Hasta entonces, La Moneda deberá intentar reunir los respaldos para sostener a Rabat. La oposición ya comenzó a preparar el texto y la votación del miércoles dejó una señal incómoda para el Gobierno: incluso entre quienes lo apoyan, hay diputados que quieren al ministro fuera del gabinete.