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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Una argentina de 32 años, identificada como Ana Martina Conte Grand, figura entre las 69 víctimas fatales de la colisión de trenes ocurrida en Toledo, España. La podóloga viajaba en el séptimo vagón del AVE junto a su hermano, quien permanece estable pese a sufrir fracturas. En tanto, otro argentino está desaparecido. El accidente dejó más de 100 heridos y continúan las labores de búsqueda e investigación. La Cancillería confirmó que un chileno involucrado está a salvo.

Una mujer de nacionalidad argentina se cuenta entre las 69 víctimas fatales confirmadas que hasta ahora ha dejado la colisión de dos trenes ocurrida la mañana del miércoles en Toledo, España.

Según detalla Clarín, se trata de Ana Martina Conte Grand, podóloga argentina originaria de San Juan que actualmente residía en Andalucía.

El citado medio añade que la mujer viajaba en el séptimo vagón del tren de alta velocidad de AVE que impactó al convoy de Iryo que se encontraba detenido.

La fallecida, de 32 años, viajaba junto a su hermano, quien tras el impacto fue trasladado al Hospital de Toledo. Si bien tiene fracturas, se encuentra estable en el hospital.

Otro argentino, identificado como Agustín Randazzo de 51 años, se encuentra desaparecido. El hombre viajaba en el octavo vagón del mismo tren en el que iba Conte Grand.

Cabe destacar que la Cancillería de nuestro país confirmó que un ciudadano chileno que iba en uno de los trenes involucrados está “bien y a salvo”.

En tanto, se desconoce la situación de otros 24 extranjeros que viajaban en los trenes, según datos provisionales del Ministerio de Asuntos Exteriores de España.

El número de fallecidos tras la tragedia subió a 69, mientras que hay más de 100 heridos, decenas de ellos hospitalizados.

Los equipos estuvieron activos durante toda la noche apoyados por grandes focos de iluminación y se sigue inspeccionando la zona en busca de viajeros que pudieran permanecer atrapados entre los revoltijos de hierro o en los alrededores de las vías.

Las autoridades fijaron un perímetro de dos kilómetros en torno al lugar del accidente para que pueda trabajar el personal judicial encargado de la investigación.