Fue una decisión exprés, con foco en la agenda y sin medir el costo político de la imagen. Así describen fuentes de La Moneda el viaje del subsecretario del Interior, Máximo Pavez, a República Dominicana a bordo de un jet de la Fuerza Aérea de Chile.
Según información recabada por Bío Bío Investiga, todo partió el domingo, cuando el presidente José Antonio Kast citó a una reunión extraordinaria para definir quién representaría al Ejecutivo en la cumbre de la Coalición Americana contra los Carteles (A3C) convocada por Estados Unidos.
A la cita, dicen inquilinos de La Moneda, asistieron el canciller Francisco Pérez Mackenna, el ministro de Seguridad Martín Arrau, el titular de Interior Claudio Alvarado y el vocero Gonzalo Arenas. ¿El ungido? Precisamente Pavez, quien debía acudir a la cita mientras Kast resuelve si participa finalmente como observador o como integrante del grupo internacional.
La logística
La tarea quedó en manos de Interior. La cartera debía revisar alternativas comerciales. Sin embargo, según cuentan fuentes de Palacio, el vuelo comercial nunca fue una opción real. Los pasajes tenían precios muy altos, afirman, pero lo decisivo fueron los horarios: los itinerarios no calzaban con los de la actividad.
Así, acudieron a la FACh. La gestión se hizo contra el tiempo, en coordinación con el Ministerio de Defensa, que a su vez consultó a la Fuerza Aérea. La respuesta fue que había una aeronave disponible: el Gulfstream G-IV de matrícula FACH911.
Un vuelo ida y vuelta en clase turista podría empinarse hasta los 700 mil pesos. Uno en business podría bordear los 4 millones. Según proyecciones de Bío Bío, en base a consultas a expertos, podría llegar hasta los 50 millones solo en combustible, sin incluir costos operativos que podrían elevar los desembolsos hasta los casi $90 millones.
La comitiva, según fuentes de Interior, estaba compuesta en total por unos cinco personeros de Gobierno.
Desde la FACh no estuvieron disponibles para aclarar los costos asociados a este viaje. Según cuentan fuentes conocedoras de la materia, la cuenta debería ser remitida por la Fuerza Aérea a Defensa o Presidencia para que corran con los gastos.
La foto de la discordia
Lo que no se defiende en La Moneda es la fotografía que el propio Pavez subió a redes sociales, hablando por teléfono en la cabina del avión. La imagen fue calificada como ostentosa en medio de los recortes presupuestarios y el subsecretario la eliminó de sus tras las críticas y cuestionamientos que provenían incluso desde La Moneda.
En Palacio la califican de un “error innecesario”. La misma línea siguió el ministro Claudio Alvarado, quien defendió el traslado por la necesidad de llegar a reuniones que comenzaban el lunes por la tarde, pero dijo que fue “un profundo error” haber hecho alarde de la forma de transportarse.
“No me parece ese tipo de fotografías. Yo entiendo que no está la fotografía, pero acá había que transportar a una autoridad de gobierno a una reunión importante en la cual el país está participando y estaba convocado. Lo que sí es incómodo, molesto y no había sucedido nunca es hacer alarde en la forma que una persona se transporta”, sostuvo el titular de la cartera de Interior.