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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Investigadores hallaron fragmentos de madera carbonizada y sin quemar a casi 9 metros de profundidad en la formación Durupınar, en Turquía, asociada por décadas al Arca de Noé. Las muestras serán analizadas para determinar su antigüedad y origen, por lo que aún no hay pruebas de que pertenezcan a la nave bíblica. El equipo también reportó posibles túneles y compartimentos detectados con radar, aunque especialistas advierten que estos indicios no confirman una estructura construida por humanos.

Un equipo de investigadores reportó el hallazgo de madera carbonizada a casi 9 metros bajo tierra en la formación Durupınar, cerca del monte Ararat en el este de Turquía, un lugar que hace décadas se vincula con la historia del Arca de Noé.

Andrew Jones, fundador y vicepresidente de Noah’s Ark Scans, proyecto que investiga esta historia bíblica, contó que se recuperaron trozos quemados y sin quemar. “Es posible que hayamos encontrado los restos carbonizados del Arca de Noé“, dijo en declaraciones a Daily Mail.

Ahora, las muestras fueron enviadas a análisis para determinar su edad y el tipo de madera, así que por ahora no hay confirmación de que tengan relación con la nave bíblica.

El investigador admitió que también podrían venir de la fogata de un pastor, encendida siglos atrás mientras usaba la estructura como refugio.

El equipo plantea que la madera pudo quemarse a propósito o por un rayo o actividad volcánica. Su aspecto chamuscado llama la atención porque, según la Biblia, Noé recibió la orden de cubrir el arca por dentro y por fuera con brea, una sustancia impermeabilizante que puede arder.

Los investigadores añaden que el fuego pudo ayudar a conservar el material, ya que la carbonización puede frenar la descomposición de la madera en el suelo. Hipotéticamente, si las muestras resultaran ligadas al arca, un incendio que dañó la nave habría dejado, paradójicamente, rastros de ella.

El hallazgo sigue a estudios con radar de penetración del suelo, una técnica que emite señales hacia el subsuelo y registra cómo rebotan. El científico de defensa estadounidense Khosrow Bakhtar, que en 2026 usó un equipo más potente desarrollado a partir de investigación de la Fuerza Aérea de EE.UU., dijo que detectó patrones similares a cámaras y pasillos.

“Este es el hallazgo más significativo de mis 45 años de carrera. No está relacionado con la geología, porque enmascaramos todas las características geológicas”, sostuvo.

Buscando el Arca de Noé

Este hallazgo se enmarca en una nueva investigación del Noah’s Ark Scans que comenzó hace algunas semanas. A finales de septiembre, el equipo había informado que comenzaron las perforaciones.

Previamente habían detectado líneas rectas y ángulos que el equipo interpretó como posibles muros, pasajes y compartimentos. En la nueva campaña, cinco rasgos formarían un posible sistema de túneles de unos 46 metros.

También apareció una capa subterránea con tres subcapas, que el grupo compara con los tres niveles del arca descritos en La Biblia.

La formación Durupınar está a unos 29 kilómetros al sur del monte Ararat, la cumbre más alta de Turquía, justamente donde los textos bíblicos dicen que descansaba. La formación mide unos 157 metros de largo, cifra que el equipo dice que coincide con su propia conversión de las medidas del Génesis: una nave de 157 metros de largo, 26 metros de ancho y 52 de alto.

Relatos locales cuentan que lluvias intensas y terremotos dejaron a la vista la forma del arca por allá en 1948, cuando la habría notado un pastor. También se hizo más conocida en 1959, cuando el capitán del ejército turco İlhan Durupınar vio su silueta de barco en fotografías aéreas.

Supuestos restos del Arca de Noé
Noah’s Ark Scans

En el pasado, científicos han sostenido que se trataría simplemente de una formación geológica natural, pero Jones asegura que ni el radar ni las perforaciones detectaron caliza ni roca firme.

Según él, los hallazgos recientes son “una nueva e interesante línea de evidencia” y añadió: “creo firmemente que la Formación Durupınar representa los restos enterrados del Arca de Noé”.

¿Cómo hicimos esta nota?

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