VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El exteniente coronel venezolano Rafael Quero Silva está detenido en el centro de detención de migrantes de Krome por haber permanecido en EE.UU. con visa vencida y por denuncias de tortura en 2013. Cinco personas lo acusan de golpizas, descargas eléctricas y más. Solicitó asilo en 2024, pero fue rechazado en noviembre. Existe incertidumbre sobre su deportación a Venezuela por el gobierno chavista. Quero Silva prefiere evitar un juicio en EE.UU.

El exteniente coronel venezolano Rafael Quero Silva se encuentra actualmente en el centro de detención de migrantes de Krome (Miami), luego de haber sido detenido por agentes de ICE por haber permanecido en Estados Unidos con su visa vencida. El hombre fue denunciado por cinco personas por crímenes de tortura en 2013.

De acuerdo al medio El País, Quero Silva operó en cárceles y lugares de reclusión en Barquisimeto, cuando estallaron protestas sociales contra Nicolás Maduro en 2013.

Las personas aseguran que fueron sometidas a vejámenes por órdenes del militar, quien ahora podría ser deportado a Venezuela.

“Los cinco demandantes denuncian que fueron sometidos a golpizas severas, descargas eléctricas, disparos con armas de fuego y amenazas de muerte. También aseguran haber sido mantenidos durante días sin acceso a comida, agua o atención médica, en espacios reducidos e insalubres, en posiciones forzadas y sometidos a registros corporales invasivos”, indica el reporte.

Rafael Quero Silva ingresó a Estados Unidos en 2016, luego de haber tramitado una vida de trabajo. En 2024 presentó una solicitud de asilo en dicho país, pero esto fue rechazado en noviembre pasado.

Por lo pronto, los cinco denunciantes exponen sus dudas en relación a la posible deportación del hombre, debido a que en Venezuela sigue en el poder un gobierno ‘Chavista’, bajo el mandato de Delcy Rodríguez.

De hecho, un artículo de The New York Times, sostiene que el exmilitar podría salir de Estados Unidos incluso antes de que inicie un hipotético proceso legal por presuntos crímenes de tortura.

El exuniformado, por su lado, asegura que desea permanecer en el país norteamericano, aunque quiere evitar ser sometido a un juicio.

“Venezuela está en un momento histórico muy particular, así que es difícil preverlo. Si finalmente es deportado, no está claro qué ocurriría”, expresó Bernabeu Guernica, abogada de uno de los demandantes.

“Cuando hay una causa penal abierta en el país de origen, se suele solicitar una extradición, en cuyo caso EEUU puede honrarla o no. En este caso, no hay, porque sabemos todas las circunstancias en las que está Venezuela. Tendrían que cambiar mucho las cosas. Lo de Venezuela va lentísimo, por todas las circunstancias de la salida de Maduro y toda la injerencia de Estados Unidos, y este gobierno tan raro que se ha quedado instalado”, sentenció.