El arzobispo de Santiago, cardenal Fernando Chomali, se refirió al fenómeno de los llamados therians, una tendencia juvenil que ha generado debate en redes sociales y comunidades educativas.
Para la máxima autoridad de la Iglesia en Santiago, detrás de esta moda existe un profundo malestar social que no puede ser ignorado. “Detrás de los Therians hay un desencanto de lo humano, de la sociedad frívola e individualista que segrega, no da esperanza ni presenta grandes ideales”, afirmó el Cardenal en su cuenta de X.
Asimismo, Chomali sostuvo que los therians, esta identificación de algunos adolescentes con animales, no debe analizarse solo como una expresión pasajera, sino como una señal de algo más profundo. “Veo en esta moda un grito desesperado de amor, cariño y consideración”, expresó.
En esa línea, el cardenal fue enfático al señalar que existe una deuda pendiente de la sociedad adulta con los jóvenes. Apuntó directamente a la falta de acompañamiento que sufren en su desarrollo. “Los jóvenes están solos, los hemos abandonado. ¡Así es!”, declaró Chomali, instalando una reflexión que trasciende el fenómeno de los therian.
Cardenal Chomali se refiere al fenómeno de los therians
El fenómeno se ha vuelto viral en los últimos días y fue el punto central de la publicación del Arzobispo de Santiago. Ladran, aúllan, caminan en cuatro patas, pero no son perros. Se trata de jóvenes que se identifican como animales y que han sido captados en parques y plazas, especialmente en Argentina, generando un intenso debate en redes sociales sobre los límites de la expresión identitaria juvenil.
Frente a esta situación, en Expreso Bío Bío conversaron con Carolina López, psicóloga infantojuvenil de la Clínica Las Condes. La especialista aportó una mirada clínica que ayuda a dimensionar el alcance de esta moda. “Este fenómeno existe hace mucho tiempo, sólo que ahora se ha visibilizado un poco más”, explicó López, relativizando la novedad del comportamiento.
La psicóloga contextualizó el origen geográfico de esta tendencia que hoy se replica en Latinoamérica. “Inició en Japón, Corea, por ahí andaba gente vestida de perro y se juntaban con otros más, hacían desfiles y cosas así”, agregó la experta, estableciendo un paralelo con otras expresiones culturales juveniles.
“No es una patología”
En ese sentido, la profesional planteó que este tipo de manifestaciones no son ajenas al repertorio de conductas juveniles. “Esto es como los cosplayer, el estilo medieval y todo ese tipo de cosas”, sostuvo López, normalizando la práctica dentro del espectro de las tribus urbanas contemporáneas.
Por otra parte, desde la psicología, la especialista explicó las motivaciones profundas que llevan a un adolescente a adoptar esta identidad. “Aparece mayormente en adolescentes que están identificándose con el grupo de pares, como una construcción identitaria, una búsqueda de pertenencia, un mecanismo de expresión simbólica, y claramente intensificado con las redes sociales”. En esa línea, la experta aseguró que “no es una patología”.