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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Partido Social Cristiano rechazó la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, cuestionando la decisión del presidente Gabriel Boric y calificándola como sesgada hacia la izquierda. Argumentaron que la expresidenta no representa la diversidad política de Chile y que su trayectoria en Derechos Humanos ha sido ambigua.

A través de un comunicado, el Partido Social Cristiano cuestionó la candidatura de la expresidenta Michelle Bachelet a la Secretaría General de Naciones Unidas (ONU), que fue oficializada el pasado lunes.

Desde la colectividad de oposición cuestionaron la decisión del presidente Gabriel Boric, asegurando que se trata de un “error” y calificaron la nominación “sesgada desde la ideología de izquierda”.

“A nuestro juicio, esta no es una nominación neutra ni fruto de una visión de Estado, sino una designación claramente sesgada desde la ideología de izquierda, que no representa de manera transversal la diversidad política, social y valórica de nuestro país”, indicaron.

Agregando que, a su juicio, la ONU “es hoy un organismo internacional que ha ido adoptando posiciones ideológicas definidas en diversas materias, especialmente en el ámbito político, social y cultural”.

“La trayectoria y visión política de la expresidenta Bachelet no ofrecen garantías de una representación transversal de Chile, sino más bien la proyección de una agenda ideológica afín a los sectores de izquierda a nivel internacional”, complementaron desde el PSC.

Acto seguido, apuntaron a declaraciones de la exmandataria en materia de Derechos Humanos. “Han generado cuestionamientos, debido a un enfoque que en distintos momentos ha sido percibido como ambiguo y poco categórico frente a violaciones graves, privilegiando un lenguaje diplomático por sobre una postura clara y firme”, señalaron.

Finalmente, acusaron que el respaldo por parte del gobierno “viene a confirmar que se trata de una decisión política e ideológica, orientada a pontificar y proyectar internacionalmente a una figura emblemática de la izquierda, más que a buscar una representación amplia y transversal del país. Además, considerando que el actual gobierno se encuentra en su tramo final, esta nominación pareciera responder a un nuevo amarre político, destinado a asegurar espacios de influencia para su sector una vez concluido su mandato”.