El alcalde de la Municipalidad de Ñuñoa, Sebastián Sichel, se refirió al criticado estado en que se encuentran algunos sectores del Estadio Nacional, tales como los baños, los cuales están en la mira porque en dicho recinto se está celebrando el Mundial de Fútbol Sub-20.
Y es que no son pocos los registros que muestran los retretes del recinto deportivo totalmente colapsados, con los pisos llenos de agua y suciedad, en zonas que, por el contrario, debiesen ser de higiene para los fanáticos.
En esa línea, el jefe comunal conversó con The Clinic, donde aseguró que el tema de los baños es solo “la punta del iceberg”, ya que el problema es que no se invierte en la misma infraestructura los ingresos que se generan.
“El Estado prometió invertir para la Copa Mundial algo así como $2.500 millones, claramente esa inversión no sabemos si se hizo, pero no rindió frutos. Pero el mismo estadio el año pasado generó más de $4.000 millones por arriendos”, indicó.
“En el fondo, el estadio -o el IND- hizo una promesa desde los Juegos Panamericanos que no se ha cumplido para nada por el Gobierno. Y a nosotros como municipio nos tiene no solo decepcionados, sino que además tristes por el espectáculo que está dando nuestro principal recinto deportivo y en la calidad en que se encuentra”, añadió.
Junto con ello, Sichel fue enfático en aclarar que “cuando el Gobierno anuncia ‘invertimos $4.000 millones’ con bombos y platillos, uno le tendría que decir que no está invirtiendo nada, solo está gastando lo que le generó”.
“Pero aun así nos dicen después que gastaron incluso menos de lo que generó el estadio en arriendos. Si yo tengo una casa, la arriendo y, en este caso, ese arriendo me genera $4.000 millones y es un bien público, lo lógico es que se reinvierta para la mantención”, completó.
Sichel critica al Gobierno por nula de reinversión en el Estadio Nacional
Es por esto que el abogado apuntó en contra del Gobierno, a quien acusó de guardarse en “el bolsillo” el dinero recaudado en eventos musicales, en vez de usarlo para subsanar aspectos que están al debe dentro del coloso.
“Eso tiene que ver con esta mirada que tiene el Gobierno más bien para generar recursos para el fisco más que para mejorar las instalaciones y práctica deportiva en Chile y eso es un dolor para Ñuñoa, particularmente”, dijo Sichel.
“Hoy día lo vemos para el Mundial: ver un baño en ese estado es una vergüenza para Chile y es una vergüenza porque el estadio tiene los recursos para mantenerlos”, completó.
Por último, sostuvo que su gran dilema con la actual gestión es “hubo una falsa promesa, que el estadio -y sus alrededores- después de los Panamericanos iban a estar en un estándar superior, eso no se cumplió”.
“Uno lo ve para el Mundial, y yo lo veo un poco más atrás para los Panamericanos, y veo todas las promesas que le hicieron a la Municipalidad de Ñuñoa de cómo iba a ser el Parque, los render, los accesos, un nuevo parque para la ciudad, y nada de eso se ha cumplido”, cerró.