VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Al menos 648 manifestantes han fallecido en las protestas que se extienden por 16 días en Irán. Se reportan 9 menores entre las víctimas y más de 10.000 detenidos. Las autoridades iraníes califican a los manifestantes de "alborotadores" y advierten que podrían enfrentar la pena de muerte. Hay preocupación por la ejecución inminente de un joven detenido. Las protestas surgen por la crisis económica del país, agravada por sanciones internacionales.

Al menos 648 manifestantes han muerto en las protestas que se extienden por 16 días en diversos puntos de Irán en contra de la República Islámica.

Según detalló Iran Human Rights (IHRNGO) a través de un comunicado, entre los fallecidos hay nueve menores de edad mientras que miles han resultado heridos.

La ONG explicó que debido al apagón de internet que el régimen iraní lleva a cabo desde el 8 de enero, y a las severas restricciones de acceso a la información, es extremadamente difícil verificar las cifras de muertos.

En tanto, se estima que el número de personas arrestadas en las protestas supera las 10.000.

Funcionarios de la República Islámica han calificado a los manifestantes como “alborotadores”, “terroristas” y “agitadores”, vinculándolos con Israel y Estados Unidos, cargos que se castigan con la muerte.

De hecho, la semana pasada un fiscal de Teherán advirtió que quienes participen en las movilizaciones se arriesgan a enfrentar la pena capital.

A su vez, IHRNGO señaló que informes no verificados sugieren que al menos un manifestante corre el riesgo de ser ejecutado apenas unos días después del arresto.

Se trata de Erfan Soltani, de 26 años, quien fue detenido el 8 de enero en Fardis, Karaj. Sus familiares dijeron a la ONG que “había sido condenado a muerte” y que la sentencia “debía ejecutarse el 14 de enero”.

“Irán Human Rights expresa profunda preocupación por la escalada y asesinato de manifestantes”, indicó la organización, añadiendo que exige una “respuesta inmediata de la comunidad internacional”.

Las movilizaciones en Irán estuvieron impulsadas inicialmente por comerciantes y sectores económicos afectados por el deterioro de la situación de la economía, el desplome del rial y la elevada inflación.

Irán enfrenta una profunda crisis económica, con una inflación interanual que en diciembre superó el 52% respecto al mismo mes del año anterior, marcada por las severas sanciones de EEUU y la ONU por su programa nuclear.

Para el ministro de Exteriores de Irán, Abás Araqchi, lo que ocurre en el país “no son simples protestas, sino una guerra terrorista y una prolongación de la agresión estadounidense e israelí”, con la incursión, a su juicio, de grupos terroristas armados que se han infiltrado en las protestas para desvirtuar su propósito inicial.

El secretario de Estado aseguró que el Gobierno posee imágenes que muestran la distribución de armas a los manifestantes y que pronto publicará confesiones de los detenidos junto con documentos y pruebas que reflejan la injerencia extranjera de Estados Unidos e Israel.