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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intensificó las tensiones con Irán al imponer un arancel del 25% a cualquier país que haga negocios con la República Islámica. Esta decisión se produce en medio de protestas en Irán que han dejado al menos 538 muertos. Trump no descarta ataques militares si continúan las muertes de civiles. China, principal socio comercial de Irán, y otros países como Emiratos Árabes Unidos, Turquía e India podrían verse afectados por esta medida.

Mediante su red Truth Social, el presidente de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, dio un paso adelante en la escalada de tensiones con Irán.

“Con efecto inmediato, cualquier país que haga negocios con la República Islámica de Irán pagará un arancel del 25% en todos sus negocios hechos con los Estados Unidos. Esta orden es definitiva y conclusiva ¡Gracias por su atención!”, sentenció en su corto mensaje.

La medida viene luego de amenazas hechas por Trump al régimen iraní en medio de una ola de protestas que han dejado al menos 538 muertos hasta el momento. En este sentido, el presidente de EEUU ha señalado que no descarta ataques militares a Irán de continuar la muerte de civiles.

Ahora bien, entre las diversas sanciones internacionales que pesan sobre el país de Medio Oriente, el principal socio comercial de Irán es China. Otros países con redes de comercio -y que también tienen intercambio comercial con EEUU- son los Emiratos Árabes Unidos, Turquía o la India.

En este sentido, la decisión de Trump se podría traducir en un nuevo arancel extra sobre el gigante asiático.

Protestas en Irán empezaron por la inflación y desplome de su moneda

Durante el 28 de diciembre del 2025 comenzó una serie de protestas en el país, las cuales se fueron propagando a lo largo de Irán con el pasar de los días.

El descontento se desató en un contexto donde la moneda oficial, el Rial iraní, se desplomó alrededor de un 45% frente al dólar estadounidense. Aquello, sumado a una fuerte inflación estimada cerca de un 42%, ha golpeado el día a día de los iraníes.

También los precios de los combustibles subieron luego que en último mes del año pasado se ajustaran unos subsidios al petróleo. Y a su vez, el que el barril de crudo ronde los US$60 ha puesto presión al manejo fiscal, ya que el gobierno necesita un valor de US$165 tan solo para financiar su Presupuesto.

Todo lo anterior, en un contexto de corrupción sistémica y sanciones que han mermado la confianza sobre la economía de Irán, fue lo que lanzó a la gente a las calles, para luego transitar a exigencias que piden el fin del régimen del ayatolá Jamenei.