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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Pekín destacó la necesidad de mantener estabilidad en la relación China-EEUU tras la llamada entre Xi y Trump, mencionando a Taiwán como punto clave. Xi pidió prudencia en la venta de armas a la isla, un factor clave. Global Times ve la llamada como muestra de estabilidad global. Expertos advierten presiones chinas sobre Taiwán antes de posible visita de Trump en abril. Analistas en Taiwán interpretan la llamada como una preparación para la cumbre entre los líderes de las dos grandes potencias. China podría buscar ajustes en la política de EEUU hacia Taiwán antes de la visita. Trump no dio detalles públicos sobre la llamada. Por su parte, Pekín afirmó que se habló de Taiwán durante la llamada. La conversación ocurrió luego de una videoconferencia de Xi con Putin, en el contexto de la próxima expiración del tratado de desarme nuclear entre Rusia y EEUU.

Pekín presentó este jueves la conversación telefónica entre el presidente de China, Xi Jinping, y su homólogo de Estados Unidos (EEUU), Donald Trump, como una señal de estabilidad en las relaciones entre las dos potencias. En tanto, expertos citados en Taiwán advirtieron de que la llamada podría anticipar presiones chinas sobre la cuestión de la isla de cara a una posible visita del norteamericano a China en abril.

Desde el lado chino, la lectura oficial subrayó la necesidad de mantener una relación “estable” entre ambas potencias y situó a Taiwán como el principal punto sensible del vínculo bilateral.

Según el comunicado difundido por la Cancillería china, Xi afirmó que la cuestión taiwanesa es “el asunto más importante” en las relaciones entre China y Estados Unidos y pidió a Washington que maneje “con prudencia” las ventas de armas a la isla.

El ministerio añadió que Xi expresó su disposición a seguir reforzando el diálogo y la cooperación con Estados Unidos en el nuevo año, así como a “gestionar adecuadamente las diferencias”, en un contexto en el que ambos países afrontan agendas políticas y diplomáticas relevantes en 2026.

En la misma línea, el diario oficialista Global Times interpretó la llamada como una muestra de la voluntad de China de promover la estabilidad estratégica global y la coordinación entre grandes potencias.

El rotativo vinculó el contacto con Trump a la diplomacia de alto nivel desplegada por Pekín en las últimas semanas y defendió que las interacciones entre los líderes de China, Estados Unidos y Rusia contribuyen a reducir la incertidumbre internacional, una valoración que forma parte del marco editorial del medio.

Advertencias de expertos sobre Taiwán tras llamada entre Xi y Trump

En contraste, analistas citados por la agencia taiwanesa CNA interpretaron este jueves la conversación como un contacto de encuadre previo a una eventual cumbre entre ambos líderes. Asimismo, advirtieron que Pekín podría tratar de condicionar a Washington en la cuestión de Taiwán antes del viaje previsto de Trump.

El exdirector del Instituto Americano en Taiwán (AIT), Richard Bush, señaló que, según el relato chino, Xi planteó el asunto de Taiwán durante la llamada, algo que consideró coherente con la práctica habitual de Pekín.

A su juicio, China podría intentar que Estados Unidos introduzca algún ajuste en su política hacia la isla en el periodo previo a la visita.

Por su parte, Bonnie Glaser, directora del programa Indo-Pacífico del German Marshall Fund, destacó que Trump no ofreció detalles públicos sobre Taiwán. Sin embargo, estimó que China no desea que se aprueben nuevas ventas de armas estadounidenses a la isla antes de la cumbre.

Glaser resaltó que, para Pekín, el calendario de estas decisiones es un elemento clave.

La llamada entre Xi y Trump se produjo el mismo día en que el presidente chino mantuvo una videoconferencia con el mandatario ruso, Vladímir Putin. Esto, poco antes de la expiración del tratado START III, el último acuerdo de desarme nuclear vigente entre Rusia y Estados Unidos, un contexto que añade sensibilidad diplomática al contacto entre Pekín y Washington.