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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La influencia tecnológica de Beijing en Sudamérica preocupa a Estados Unidos, que retiró visas a tres funcionarios chilenos por comprometer infraestructura crítica de telecomunicaciones. El embajador estadounidense en Chile expresó inquietud por el proyecto de fibra óptica Chile-China Express, que según Washington, socava la seguridad regional. Se destaca el cuestionamiento a la necesidad de este cable submarino, considerando la existencia del proyecto Cable Humboldt.

La creciente influencia tecnológica de Beijing en Sudamérica ha encendido las alarmas en Washington.

Y sin ir más lejos, esta jornada Estados Unidos tomó como medida imponer restricciones de visa a tres funcionarios del Gobierno de Chile quienes, con conocimiento, “dirigieron, autorizaron, financiaron, y brindaron apoyo sustancial y/o llevaron a cabo actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y erosionaron la seguridad regional en nuestro hemisferio”, dijo el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio.

Y previo a eso, el embajador de Estados Unidos en Chile, Brandon Judd, manifestó abiertamente su preocupación por un proyecto de fibra óptica que busca conectar directamente a nuestro país con China y que es el origen del conflicto.

Tras una reunión con autoridades locales, entre ellos la ministra de Defensa, Adriana Delpiano, Judd fue enfático al señalar que la infraestructura digital no es solo un tema comercial, sino de seguridad nacional.

A través de sus redes sociales, el diplomático destacó riesgos de redundancia: Cuestionó la necesidad de un nuevo enlace operado por China, considerando que Chile ya cuenta con el Cable Humboldt (proyecto que ya está en marcha y sigue desarrollándose).

Afirmó que la integridad de la información es un “componente crítico” de la cooperación defensiva entre Santiago y Washington.

El cuestionado cable submarino se enmarca en el proyecto llamado Chile-China Express, y -a juicio de EEUU- sería algo que socavaría la seguridad considerando que el Cable Humboldt, con Australia como intermediario, cumplirá una función similar.

El llamado Cable Humboldt considera una longitud aproximada de 14.800 kilómetros, una vida útil de 25 años y una capacidad de 144 terabytes por segundo. El grueso de la obra debería finalizar en 2027.

Boric: “Chile es y será autónomo”

Desde Rapa Nui, el presidente Gabriel Boric indicó en un punto de prensa que su Gobierno “jamás ha realizado ningún tipo de actividad que socave la seguridad ni de Chile ni de ningún otro país”.

“Chile es y será autónomo en las decisiones que tome”, apuntó.

El Gobierno de Chile, a través de la Cancillería, expresó rechazo a las sanciones impuestas por Estados Unidos a los tres funcionarios por supuestamente “socavar la seguridad regional”; y convocó al embajador Brandon Judd para que explique la decisión.

Por último, la Cancillería sostuvo que “no es la práctica diplomática hacer anuncios públicos sin previa notificación oficial, y ese comportamiento no se condice con la densidad y diversidad de ámbitos en los que dialogamos y cooperamos con Estados Unidos, un aliado histórico y estratégico de nuestro país”.