VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El tenista español Carlos Alcaraz venció a Andrey Rublev por 7-6 (3) y 6-4 en el ATP 500 de Doha, avanzando a la final. Alcaraz brilló sacando su mejor versión y superando al vigente campeón con menos dificultades que en partidos anteriores. A pesar de la reacción de Rublev, Alcaraz se mantuvo firme y ahora se enfrentará en la final al checo Jakub Mensik o al francés Arthur Fils.

El tenista español Carlos Alcaraz superó por 7-6 (3) y 6-4) al ruso Andrey Rublev para meterse en la final del torneo ATP 500 de Doha, a un nivel inalcanzable para su rival en busca de alargar su pletórico inicio de 2026 después de ser campeón en Australia.

Alcaraz volvió a brillar en la capital de Qatar, sacando su mejor versión para destronar al vigente campeón y tener incluso menos apuros que en los tres partidos anteriores esta semana.

A base de duros tests, el murciano encontró la velocidad de crucero en la semifinal contra un Rublev, desquiciado por momentos, pero capaz de exigir durante dos horas.

El número uno del mundo aguantó la reacción del ruso al final del primer set y no cedió ni esa ni la siguiente manga, con un repertorio de golpes al alcance de muy pocos o ninguno, para citarse por el título con el francés Arthur Fils.

Alcaraz empezó dando opciones a un Rublev poco efectivo con las bolas de break que dejó un mejorable saque del español. En cambio, el de El Palmar sí rompió cuando pudo y tomó ventaja (4-2) en un primer set que se animó en los últimos juegos.

El ruso despertó cuando Alcaraz sacaba para cerrarlo, pero el español respondió. El 5-5 llegó en una doble falta del murciano, tras una queja de su rival al juez de silla, y el enfado del número uno soltó sus mejores golpes.

Con todo, Alcaraz dejó escapar bola de set y la manga se decidió en un tie break en el que fue mejor el español, con Rublev rompiendo su raqueta contra la rodilla pero aferrándose aún a la semifinal en el inicio del segundo set.

El español tuvo que levantar dos bolas de break en el primer juego, pero lo hizo con tremenda calidad. Rublev rió por no llorar casi y tragó saliva por no reventar otra raqueta cuando se vio 3-0 abajo.

El defensor del título en Doha, un tenista más equilibrado que en antaño, tuvo cabeza fría para hacer el 3-3, pero Alcaraz dio otro acelerón para seguir sin rival en lo que va de 2026.